jueves, 18 de octubre de 2018

Descanso gramatical

Lo políticamente correcto está por deslenguarnos. Cualquier palabreja provoca una intolerancia auditiva. Por este camino, en breve, volvemos al cine mudo


No hubo sorpresas. La gala de OT fue lo que se esperaba: un exorcismo superfluo. Bastó con que Miki y María saltaran al escenario para interpretar con indignación de acelga Quédate en Madrid, la canción del disco Descanso dominical de Mecano, y soltaran el fatídico taco, quiero decir "mariconez", perdón se me ha escapado, para que la grada prendiera como una sola hormona adolescente, al grito de: "¡Estupidez, estupidez!", que es el sucedáneo que preferían los beatos, como si los que somos estúpidos no tuviéramos derecho a ofendernos. Visto lo visto, solo cabe esperar que a Gestmusic no le dé nunca por escoger un tema de Siniestro Total, por poner un ejemplo, si no quiere provocar una epilepsia cursi como la que sufrieron los japoneses con los Pokémon.

A principios de 2003, cuando la criatura echaba a andar, Francisco Umbral escribía: "Operación Triunfo nos da muchos triunfitos y triunfitas, pero no da cantautores. El cantautor pertenecía a una época en que cada hombre sabía luchar por su propia democracia y los que tenían una guitarra nos decían con música y palabra doliente la tiranía del mundo y su sueño de libertad (...). La invasión de los triunfitos y la ausencia de los cantautores supone algo más que un fenómeno musical. Los triunfitos están fabricados en serie como los detergentes de oferta, mientras que un cantautor era un hombre solo que tenía detrás una filosofía, una cultura, una actitud, una política, una conducta y un carisma callejero"(1).

Para culminar el repertorio, lo de la directora de la Academia, Noemi Galera, encumbrando a los chavales como ídolos de una generación que jerarquiza la palabrota en función de la audiencia, fue de juzgado. No basta con darle un agua al diccionario para salvar al planeta del cambio climático. Lo avisó Octavio Paz: "Cuando una sociedad se gangrena lo primero que se corrompe es el lenguaje". Y aquí llevamos demasiado tiempo jugando al Scattergories.


(1) http://www.fundacionfranciscoumbral.es/articulo.php?id=4679

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