sábado, 29 de agosto de 2020

Sé lo que hicisteis el último verano

 Cada equis meses, por una cuestión de orgullo, como si lo que estuviera en juego fuera el último sillón de la real academia de cretinos sin fronteras, toca mejorar la propia marca, demostrar que, con un poco más de esfuerzo viral, siempre se puede ser más imbécil. Lo nuevo en retos, ya lo sabrán, es hacerse un videoselfi disfrazado de prisionero de Auschwitz. Así está TikTok a esta hora. No es la primera vez que utilizan el holocausto para poner morritos


Cada equis meses, cada vez menos, por una cuestión de orgullo, como si lo que estuviera en juego fuera el último sillón de la real academia de cretinos sin fronteras, toca mejorar la propia marca, demostrar que, con un poco más de esfuerzo viral, siempre se puede ser más imbécil. Lo nuevo en retos, ya lo sabrán, es hacerse un videoselfi disfrazado de prisionero de Auschwitz. Así está TikTok a esta hora. No es la primera vez que utilizan el holocausto para poner morritos. Ya lo hizo Instagram, que se apunta a un bombardeo. 

Dicen los cerebros del videoarte que se trata de concienciar, de que el like no caiga en saco roto. Ya me entienden, una de esas campañas para hashtags sensibles. Ya hace tiempo que se puso de moda entre las celebrities, para luchar contra la violencia de género, maquillarse la cara como si fueran Rocky, así cuando una mujer de carne y hueso recibía una paliza de manos de un bastardo, una influencer, súper concienciada con la causa, colgaba una foto de boxeadora y ya teníamos tema para los Grammy Latino: infelices los cuatro. 

Veremos cuántos se tragan la trola porque lo peor de todo es que siempre hay un follower para un descosido. El pasado domingo, por ejemplo, más de 11.000 personas siguieron por Youtube una falsa final de la Champions. Un usuario retransmitió en abierto el supuesto choque entre el Bayern de Múnich y el PSG. Una bicoca si no fuera porque el partido en cuestión no era la final de la Champions sino otro enfrentamiento entre ambos equipos correspondiente a la fase de grupos de la temporada 2017-18, lo que demuestra que una parte de los usuarios, por mínima que sea, es capaz de tragarse cualquier streaming, sobre todo, si es pirata.

La anécdota, además, sirve para reforzar esa tendencia tan actual a la reemisión de programas vintage. En agosto la tele parece el No-Do. Las cadenas tiran de archivo por falta de presupuesto. Y Curro Jiménez cabalga de nuevo. Y los nostálgicos del bandolerismo ensillan el recuerdo. Y puede que incluso a alguna exestrella Disney le dé por publicar en su cuenta que el caballo es más fashion que el patinete eléctrico. Y entonces jugar al polo se convierta en la extraescolar favorita de los colegios concertados, hasta que un padre, viendo Rambo III (aquella película donde los talibanes todavía eran los amigos de los niños estadounidenses) vincule semejante deporte a los yihadistas y monte un cirio. Y las escuelas ecuestres vuelvan a caer en el ostracismo... Es lo que tiene viajar al futuro en low cost, que el paisaje se repite. Y como escribe Antoni Puigverd en La Vanguardia, no se lleven a engaños, efectivamente, "cualquier tiempo pasado fue mucho peor".









miércoles, 26 de agosto de 2020

Funny games


En comparación con los 27.359 ancianos que murieron en residencias entre abril y junio (el 69% de las personas fallecidas por covid-19 en España), el vídeo que se han currado las dos cuidadoras de Terrassa, insultando a una abuela postrada en una cama, parece apenas una travesura, como una cámara indiscreta en mitad de un velatorio. Dos padrenuestros, un avemaría y a por otra ronda de vejaciones, total, la Fiscalía General del Estado mantiene abiertas 178 diligencias civiles y 228 investigaciones en relación con la gestión de la crisis del coronavirus en los asilos. No va de otra. 

Precisamente, hace unos días, Médicos sin Fronteras denunciaba en un informe el "desamparo inaceptable" que habían sufrido las residencias de mayores en este país durante el pico de la pandemia, provocando "el abandono de las personas más vulnerables (...), dejándolas morir con un sufrimiento evitable". Por supuesto que no en todas partes. Solo faltaría. De cualquier modo, para negacionistas del desastre, es decir, gobiernos centrales, comunidades autónomas, repúblicas por venir y monarquías con pitopausia, ahí tienen instagram stories. El vídeo en cuestión ya forma parte de la indecencia que estamos dispuestos a aceptar como animal de compañía. 

Una de las auxiliares (las dos, por cierto, han sido despedidas), ha rendido cuentas como lo hace una influencer, vía redes sociales. Asume las consecuencias y sacrifica su estrellato tomando la decisión de cerrar "temporalmente" su cuenta, por lo menos hasta que escampe. Eso es inmolarse. Cualquier cosa por los followers. Llevamos demasiado tiempo ensalzando lo importante que resulta aburrirse y es cierto que en determinadas personas funciona, cuando no saben qué hacer son capaces de levantar el Duomo de Milán con palillos de dientes; pero a otras, en cambio, se les tuerce el morro y lo mismo les da por tatuarle la frente a un vagabundo que por prenderle fuego a una sintecho en un cajero. 

Luego para mostrar nuestra indignación suprema, montaremos un hashtag del copón que es lo que hacemos siempre cuando la cosa no va con nosotros. Y provocaremos que HBO retire Las chicas de oro por ofrecer una imagen sesgada del universo femenino a la vejez, viruelas. O algo parecido. Pero dentro de diez minutos recibiremos un burofax y cambiaremos un dolor real por otro simbólico, mucho más convincente que cualquier causa justa. Qué se yo, el adiós de Messi, por ejemplo. Y unos niños en bicicleta llorarán como cuando murió Chanquete porque cuando un crack se va, ya se sabe, algo se muere en el alma. Y porque como escribe Arturo Pérez-Reverte, "no hemos visto suficientes muertos. Por eso todos estos meses de tragedia y dolor no han servido para un carajo. Y aquí estamos. Acabando agosto puestos de coronavirus hasta las trancas. Protestando porque no nos dejan bailar en las discotecas". Y el cuerpo, claro está, pide gore.



 

sábado, 22 de agosto de 2020

Los villancicos son para el verano

Diremos que Nescafé ha repartido más sueldazos que la Seguridad Social. ¿Exageración? No, caricatura retroactiva. Y es que acumulamos tantas horas de sueño que uno ya no sabe dónde acaban las medidas sociales y empieza la teletienda



¿Y la "paguita" pa' cuándo?, pregunta UGT. Va con retraso, responde Moncloa. Es que el chef es nuevo en el ministerio y todavía no sabe que con el hambre no se juega. Si esto fuera La Sexta, ya estaría por aquí Chicote jurando en arameo. ¿Y los ERTE? Se los dejamos a Mediaset, así repartimos el juego entre las privadas. Resumen del gag económico: el país está entre un reguetón de Jennifer López y Pesadilla en la cocina. El gobierno se defiende: Rumasa no se hizo en un día.

El Ingreso Mínimo Vital (IMV para influencers) se ha convertido en una ratonera burocrática. Menos mal que algunos prendas vaticinaban que, con la nueva "paguita", La Moraleja se iba a llenar de inmigrantes forrados a base de subsidios del gobierno. Por no entrar en aquello de "los tontos por ciento y el cuento del bisnes" (palabra de don Joaquín), diremos que Nescafé ha repartido más sueldazos que la Seguridad Social. ¿Exageración? No, caricatura retroactiva. Y es que acumulamos tantas horas de sueño que uno ya no sabe dónde acaban las medidas sociales y empieza la teletienda. 

Por cierto, si se aburren esperando una respuesta a su solicitud, sepan que tienen un simulador, como una Play para pobres, porque el atasco, según me cuentan, es de M-30 en hora punta. Y eso que todavía no ha empezado el cole. ¿Pero va empezar? Esa es otra, en seis meses, alguien no ha hecho los deberes. Pues a improvisar que no es gerundio. El problema de fondo es el de toda la vida desde que empezó la moda de los recortes: la falta de personal. Y de trajes EPI diseñados por Ágatha Ruiz de la Prada, puestos a pedir, tipo Chicote, ya lo decíamos, y es que hay estampados que te hacen sentir casi inmune a la bancarrota. Y no hemos tocado lo del Remdesivir. Sanidad dice que no hay jarabe para más botellones. Nada, chaval, un poco de ley seca y cineclub de mafiosos.

Luego se quejaran de que el alcalde de Vigo haya comenzado ya a instalar las luces de Navidad. ¿En pleno agosto? Con dos panderetas, para un político previsor que nos queda... Ya lo escribe José Carlos Llop: "Este ha sido el verano de la pandemia y va a ser el invierno de nuestro descontento".





miércoles, 19 de agosto de 2020

No hay conjura para tanto necio

Lo que ha ocurrido en Madrid, ese macrobotellón de conspiranoicos, amantes del chupito de lejía, el dióxido de cloro artesanal o cualquier otro mojito hecho a base de desinfectante para piscinas, demuestra que no hay vacuna contra la estupidez humana


Se va al Youtube, que es el Ikea de los negacionistas, se elige una conspiración para rumiar en casa, a juego con el aburrimiento de las paredes, y ya tiene uno en qué echar la tarde de los domingos. Lo que ha ocurrido en Madrid, ese macrobotellón de conspiranoicos, amantes del chupito de lejía, el dióxido de cloro artesanal o cualquier otro mojito hecho a base de desinfectante para piscinas, demuestra que no hay vacuna contra la estupidez humana. Sucede cuando se utiliza el whatsapp como si fuera una revista científica, que se acaba confundiendo lo que es una farmacia con una droguería. 

Lo mejor, si es que hay algo positivo, fue la escasa afluencia, tanto buscar un comité de expertos y resulta que en Colón teníamos a 2.500 -iluminado arriba, iluminado abajo- a precio de ganga. Hay quedadas del frente nacional proliberación de enanos de jardín con más invitados. Medida en conciertos, para fans de Miguel Bosé, la mani antitodo no habría dado ni para llenar el estadio del San Luqueño. Un fracaso, sin duda, lo que deja al cantante, si quiere volver al Papitour, al borde de cocinar un cebiche en Ven a cenar conmigo o de imitar a Betty Missiego en Tu cara me suena.

Dicho de otro modo, antes, las grandes revelaciones eran cosa de pastorcillos, cuando la Virgen se aparecía en petit comité, aprovechando el 5G de alguna encina. Luego los entrevistaba El loco de la colina o daban el cante un rato en aquel programa infame que era El semáforo, pero ahí se cerraba el círculo. Ahora, en cambio, cualquier profesor de yoga se monta su Wikileaks y arrasa entre nostálgicos de Expediente X

Muchos, no sin razón, sobre todo sanitaria, opinan que la concentración no debió celebrarse, lo que ocurre es que hay aquelarres que buscan, precisamente, ese tipo de censuras. Y entre tanto cacao mediático, al resto, a los que vamos de listos, nos cuelan datos que deberían preocuparnos mucho más que un guateque de frikis. Ahí van tres ejemplos: 

-Ahora que Barça y Real Madrid necesitan fichar, "los cien millones que puede llegar a costar un futbolista top servirían para pagar 133.000 jornadas de hospitalización en UCI de enfermos de coronavirus, según el baremo de 750 euros/día fijado por la patronal de la sanidad privada". El apunte es de Miquel Molina, director adjunto de La Vanguardia

-En una entrevista en el XLSemanal, el psicólogo de Stanford, Michal Kosinki, asegura que Facebook solo necesita 150 likes para saber más de nosotros mismos que nuestros propios padres. Y 300 para saber más que nuestra pareja. Sus estudios fueron aprovechados por Cambridge Analytica para manipular votantes en Estados Unidos. 

-Y el último, la prensa se regocija porque hemos colado trece universidades españolas entre las 500 mejores del mundo, según el ranking de Shangái. Lo que no cuenta es que "el 75% de los graduados españoles jamás ejercerá la profesión que estudió". Lo explica José Domínguez en The Objective

Lo que quiero decir es que tarde o temprano todos somos el idiota de alguna cena. Es la pirámide trófica de Villa Bordeline, que diría el vividor-follador de La que se avecina. En la cúspide, por ejemplo, un faraón emérito pasándoselo pipa en un hotel de ultralujo en los Emiratos.







sábado, 15 de agosto de 2020

La verbena de la paloma

Media España le echa en cara a Pedro Sánchez que esté de vacaciones y la otra media lamenta que el líder de la oposición, Pablo Casado, haya vuelto de las suyas tan pronto. Es la bulla de siempre, cebada con el sofoco de los rebrotes



Media España le echa en cara a Pedro Sánchez que esté de vacaciones y la otra media lamenta que el líder de la oposición, Pablo Casado, haya vuelto de las suyas tan pronto. Es la bulla de siempre, cebada con el sofoco de los rebrotes. La pandemia magnifica los sentimientos, que diría un concursante de GHHoy deberíamos estar de verbena, ya saben, con mantón de manila y vestido chinécelebrando la asunción de María o los cien años, se cumplen mañana mismo, del nacimiento de Charles Bukowski -cada uno elige a quién dedica su paquito el chocolatero-, pero eso sería en mitad de un agosto de los de antes de la peste, cuando en lugar de la Champions se jugaban triangulares de verano frente al subcampeón de La Libertadores. 

Y con el calendario revuelto (lo mismo te puede caer Navidad en abril que San Fermín a finales de mayo) no hay equipo que carbure. Español me refiero. Lo que le ha ocurrido al Barça, ese resultado de prebenjamines que escandaliza a los entrenadores en paro de los canales deportivos, es otra prueba, la enésima, de que muchos no han entendido que lo que estamos viviendo, todo eso de la "nueva normalidad", no es una copa de ferias. Al Barça, lo podemos decir ya, le ha sobrado la desescalada. Durante el confinamiento, mientras no jugó, fue el mejor equipo del mundo. Qué manera, semana tras semana, de mantenerse vivo en lo más alto de la tabla. Un poco, gol arriba, gol abajo, lo que nos ha pasado a todos nosotros. Creíamos que nos iba a fichar Marvel por pasar el estado de alarma tumbados en el sofá viendo Netflix, pero cuando ha tocado regresar a la competición, saltar de nuevo al asfalto, demostrar de qué pasta estamos hechos, hemos vuelto, a las primeras de cambio, al ridículo europeo.






miércoles, 12 de agosto de 2020

Privatiza como puedas

Para que quede claro: nos cargamos el sistema público con la excusa de que no hay dinero en la hucha y cuando viene el lobo nos gastamos el doble por el mismo servicio que durante años hemos ido privatizando. Magnífico



Bajo el estribillo yeyé "dejad que los niños se acerquen a mi ETT" (del Evangelio del Parado 10:14), Adecco acaba de publicar los resultados de su encuesta anual "¿Qué quieres ser de mayor?", algo así como un Tezanos de azúcar, tan original en el enfoque como ligar en un botellón con el típico ¿estudias o teletrabajas? Y entre los datos, ¡bingo!, del barómetro se desprende que en una hipotética democracia donde solo votaran los menores de 16, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, sería el puto amo, acompañado de Messi y Katy Perry en las ruedas de prensa. En el mismo apartado, el de ¿quién sería tu jefe favorito?, ojo al 11,7% de los pezqueñines que optan por la vía anarcosindicalista de "no tener superiores", lo que viene siendo, últimamente, ser un emprendedor de éxito en Glovo.

Pero más que de profesiones de futuro, de lo que hemos venido a hablar aquí es de oficios de presente. Y el de rastreador, por lo que dicen, se lleva la palma. Las centralitas echan humo. Todo el mundo quiere hacer el curso CCC de rastreador a distancia. ¿El motivo? La Comunidad de Madrid, en otro guiño a Cataluña, ha privatizado parte del rastreo por el módico precio de 194.223 euros. La adjudicataria es la empresa Quirón que fichará a 22 rastreadores durante tres meses. Si la calculadora no falla, el curro sale a casi 3.000 euros al mes. Castings en Infojobs. Por supuesto que la cuenta tiene truco. Y ahí radica, en gran medida, el descrédito del tándem público-privado, en el sobrecoste que provoca tanto intermediario. A lo que hay que sumar que, desde hace meses, los profesionales del sector vienen ofreciéndose para llevar a cabo labores de seguimiento. Pero ni caso. Para qué echar mano de la cantera pudiendo tirar la casa por la ventana por el brasileño de turno. 

En los viejos wésterns, por ejemplo, el rastreador solía ser un indio renegado que, con acariciar un hierbajo, era capaz de saber qué tipo de forraje había cenado el caballo de Gerónimo o predecir del tirón los números de la BonolotoCon semejantes facultades, lo más normal era cobrar un pastón del Séptimo de Caballería. En este sentido, Isabel Díaz Ayuso no ha hecho más que mantener el estatuto de los trabajadores, según Hollywood. La presidenta se defiende reprochándole al gobierno central que la critique por hacer lo mismo que han hecho ellos en materia de aeropuertos. Es decir, que si alguien mete la pata, yo doblo la apuesta.

Resumiendo: nos cargamos el sistema público con la excusa de que no hay dinero en la hucha y cuando viene el lobo nos gastamos el doble por el mismo servicio que durante años hemos ido privatizando. Magnífico. Al final, el polémico cartel de la vuelta al cole de El Corte Inglés, con los pies de un niño colgando de una silla, va a resultar premonitorio. Tal y como están los corticoles, quizá la única opción sea largarse a una isla desierta. La venta de islas privadas ha aumentado un 50% durante la pandemia, según los datos de Private Islands. Si no les llega el presupuesto, sepan que algunas también se alquilan. Aunque lo más económico, tal y como está la ley, es okuparla, en plan Robinson Crusoe. Pero eso da para otra misa.



sábado, 8 de agosto de 2020

En el nombre del padre

Hacía siglos que un padre no enviaba una carta a un hijo. Ahora todo se resuelve por whatsapp. Lo que indica que la monarquía tiene un desfase horario

Lo peor de las vacaciones, además del cloro de las piscinas, son sus finales dramáticos. Siempre abruptos. La muerte de Chanquete, la despedida de Danny Zuco y Sandy o el más reciente world tour de Juan Carlos. Este verano, de hecho, ha acabado tan pronto que todavía no sabemos si ha comenzado. Hacía siglos que un padre no enviaba una carta a un hijo. Ahora todo se resuelve por whatsapp. Lo que indica que la corona tiene un desfase horario. Agosto, de por sí, es un mes mitológico, lo sé. Cualquier comisión en el tren de la bruja sirve, según los monárquicos, para que el republicanismo en funciones monte la guillotina en mitad de una portada. ¡Qué fervor por el cogote ajeno!

Esta ha sido, digámoslo ya, la semana más Real del año. El resto, por lo visto, solo fueron ficciones publicitarias. Todos los artículos conducen a Zarzuela. Para un sector de la prensa, el emérito se inventó él solito la democracia en el garaje de la casa de sus padres en Estoril. Puro talento. Como Steven Jobs, pero en plan campechano. Del wifi al Yatekomo, cualquier modernez que se haya visto en las Españas en los últimos cuarenta años se diría que es gracias a la Visa de Don Juan Carlos. Para el otro bando, tal y como él mismo teme, solo será recordado por Corinna y el elefante que no es, precisamente, el título de una nana. Y como parece que hablamos de dos personas distintas, toca posicionarse de nuevo, como si ser trabajador en ERTE y del Fuenlabrada no fuera suficiente lío. Para estos casos, se recomienda la lectura del Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Resulta curioso, además, que los más severos del jurado popular sean tan promiscuos en otras bacanales. Ya saben aquello de que las arcas públicas ya no pueden con tanto patriota.

Bastará con dejar escrito para futuras generaciones que Juan Carlos fue, eso sí, el primer influencer de España. Su imagen coronaba las pizarras de todo el reino y las monedas de cinco duros (un pastizal de la época en chuches). También era el monologuista oficial de Nochebuena, con un discurso que, supuestamente, le entraba por un maletín y le salía por el otro. Cabe recordar que venía con el tetris de la Transición. Y que lo aceptamos bajo el lema plus ultra de "a monarca regalao no le mires el diente". Con tal de dar portazo al franquismo hubiésemos celebrado al mismísimo Pescaílla. Y aún así es cierto que en las primeras temporadas tuvo registros goleadores aceptables. Luego se fue aposentando en el banquillo de la inviolabilidad y, desde ahí, fue gestionando su particular ImsersoPor eso, a la vuelta de las vacaciones en Punta Cana (dicen los más allegados que se marchó a lo Terminator, con el típico "volveré"), el filósofo Joaquín Jesús Sánchez propone en The Objective montarle "un 23-F pequeñito, para que vuelva a sentirse joven".

Podemos pasarnos un trimestre colándole memes al Faro de Vigo. Mucho me temo que a medida que vayamos batiendo récords de contagios lo más republicano que veremos en nuestro buzón será un catálogo de IKEA. Entonces nos dirán que, por el bien de las pensiones, lo más sensato es hacer Borbón y cuenta nueva.








miércoles, 5 de agosto de 2020

Fiebre del sábado noche

Lo que ha ocurrido en Murcia, la muerte de un jornalero por un golpe de calor, no puede competir con la espantá de un monarca, aunque sea emérito. Últimamente estamos viviendo tantos días históricos que no tenemos tiempo para pequeños lutos  


Que muera un jornalero con la que está cayendo parece una insignificancia. Que sea de una insolación, le resta heroísmo. Que lo abandonen como a un perro a las puertas de un ambulatorio suena a capítulo chusco de una serie que busca la lágrima fácil. Lo que ha ocurrido en Murcia, la muerte de Eleazar Blandón, jornalero niracaragüense que sufrió un golpe de calor mientras recogía sandías, no puede competir con la espantá de un monarca, aunque sea emérito. Últimamente estamos viviendo tantos días históricos que no tenemos tiempo para pequeños lutos. Ni para recapacitar siquiera en todo el lío ese de las empresas hortofrutícolas que, como la de Lleida, obligan a sus empleados a seguir trabajando a pesar de haber dado positivo en COVID-19. Es la ley del campo, un sálvese quien pueda para que las fruterías de los supermercados luzcan precios anticrisis. Y cuando el bolsillo está en juego, no hay más ética que la que arde. 

Mucho mejor, por ejemplo, es caer enamorado del debate sobre el egoísmo juvenil. Después del feminismo y los inmigrantes era el último eslabón del rebrote. Este agosto, a falta de balconing importado, tenemos botellón de crianza. Sale más económico. Se envía al fotógrafo a la plaza del pueblo y ya tenemos bulla, como si toda la juventud cogiese en la misma litrona. Así nació Tony Manero. De las pocas ganas de trasnochar del articulista de turno, Nik Cohn, que para no tener que entrar al garito de moda, se inventó una historia tan buena que acabó en el cine. El resto es John Travolta poseído por los Bee Gees

Por supuesto que hay adolescentes irresponsables, les hemos dicho que se busquen la felicidad en un iPhone y ahora nos sorprende que no sean hermanitas de la caridad. Alguien ha obviado que cada joven reproduce lo que ve en casa. También por omisión. Lo que no es lícito es purgar a toda una generación solo porque está encasillada en el único papel que ha quedado libre en esta pandemia, el de James Dean.








sábado, 1 de agosto de 2020

Regreso al pasado

Desde Peter Pan al menos, la política es una juguetería para niños con canas. Y así vamos trampeando recesiones. Esta, en concreto, de libro Guinnes. En solo tres meses, hemos retrocedido a niveles de 2002. Y sin bótox



Igual que hay niños con amigos imaginarios, sobre todo en Disney Channel, también hay gobiernos con comités de expertos rebajados con soda. Al final vendrá el malote de la oposición para desvelarnos que los responsables de la desescalada eran los padres y no los Reyes Magos. Todo forma parte de la misma guardería. Como el show de Ayuso o el circo de Vox. El humorista Fred Allen, tal y como recoge David Torres en Público, solía bromear: "Un comité es un grupo de personas carentes de preparación, nombradas por otras carentes de disposición, para hacer algo carente de utilidad". Nos indigna la mentira, pero la verdad, a palo seco, nos indigna el doble. En Rusia, sin ir más lejos, viendo que el horno no está para dramas, quieren que los cines programen, sobre todo, películas alegres para animar a la tropa. 

Desde Peter Pan al menos, la política es una juguetería para niños con canas. Y así vamos trampeando recesiones. Esta, en concreto, de libro Guinnes. En solo tres meses hemos retrocedido a niveles de 2002. sin bótox. Lo dice, en El MundoRaymond Torres, Director de Coyuntura y Análisis Internacional de la Fundación de las Cajas de Ahorro. En seis años, si Marty McFly no lo remedia, nos comemos otro 2008, lo que no deja de ser un chiste cuántico, como lo del comité de Schrödinger, que existe o no, según la confianza que uno tenga en las paradojas científicas. Por si quedan dudas en la sala, Raymond Torres apostilla: "Hemos perdido todo el crecimiento acumulado" desde entonces. 

Para que nos entendamos: si durante todos estos años, a fuerza de yogures Hacendado, usted había dado el estirón, vaya restándose un palmo. O dos. Así que si soñaba con convertirse en pívot de la NBA, deberá conformarse, como mucho, en hacer de recogepelotas en la Liga EBAYa lo decía John Lennon, la vida es eso que nos pasa mientras nos ponemos la mascarilla para llegar a fin de mes. O algo parecido. Lo que nadie aclara es cuántas crisis puede aguantar la misma generación sin perder la fe en el club de la comedia.