sábado, 30 de mayo de 2020

El abuelo que saltó por la ventana y se largó

El kilo de ruido, como el de silencio, varía de precio según la lonja. Con efectivo en la billetera, lo mismo se puede disfrutar de Loquillo en un anuncio de Vodafone que de una celda en una cartuja



Cada crisis viene con sus complementos, como una Barbie Malibú. Los complementos son importantes porque conforman nuestro fondo de armario de animal simbólico, ese cajón del lavabo, junto al espejo, donde acumulamos potingues para ahuyentar el miedo. De ésta salimos con un puñado de amuletos nuevos y algunos gestos que nos delatan: "El fútbol se verá gratis en las residencias de ancianos". 

En un comunicado conjunto, LaLiga y Mediapro aseguran que de lo que se trata es de "romper el aislamiento y la soledad que vienen soportando tanto los residentes como el personal a su cuidado tras la crisis sanitaria". La medida, aunque no haya sido tan comentada en El Hormigueroes tan histórica o más que el ingreso mínimo vital. Prepárense, ahora que no se puede acudir a los estadios, para ver una avalancha de hijos y nietos, hinchas del Barakaldo, por ejemplo, reconciliándose con sus padres y abuelos, visitándolos de nuevo para revivir en familia el partidazo de los domingos. La putada es para quienes han perdido durante este trago a un familiar en la residencia, porque se quedan sin el ser querido y sin fútbol en abierto que lo remedie. Tampoco se extrañen si aparece alguna plataforma proderechos del entretenimiento que reivindica el carácter retroactivo de la iniciativa, ¿por qué no? Nada une tanto como el interés y la barra libre. 

Con Vox es muy probable que se hubiera añadido al pack la emisión de la próxima Feria de San Isidro. Y en caso de centrismo, si es que queda algo de tiki taka político, puede que también se hubiera incluido Netflix gratuito para los afectados por el cierre de Nissan o porno ilimitado para adolescentes sin patio. Es la manera que algunos tienen de reconstruir el país a base de esdrújulas para que no se note que el verso cojea. Se le sube el sueldo a la Guardia Civil (que seguro que lo merece) y a los médicos se les aplaude. Lección ultrarrápida: si quieres un aumento, escribe un informe chapucero. Quiero decir que el kilo de ruido, como el de silencio, varía de precio según la lonja. Con efectivo en la billetera, lo mismo se puede disfrutar de Loquillo en un anuncio de Vodafone que de una celda en una cartuja. Cada uno, eso sí, haciendo la mili en su pantalla de luz azul, que es el tipo de luz que desprenden los dispositivos que usamos, como la luz ultravioleta, pero en vez de broncearnos, nos deja como a un pitufo encabronado.




miércoles, 27 de mayo de 2020

Días de luto y Champions

La nueva normalidad es una normalidad top manta, una falsificación cutre de la de toda la vida; una mascarada con aforo limitado que tiene prisas por quemar etapas para reabrir mercerías



Gel hidroalcohólico con aroma a incienso para pilas de agua bendita; hinchas de poliexpán en los campos de la Bundesliga; películas sin sexo para familias católicas; lutos que se celebran como si fueran Champions, y eso que, como mucho, estamos en octavos de la pandemia; recortadores profesionales, poseídos de repente por el espíritu de Robin Hood; minitrumps que retuitean que las diez plagas de Egipto se fraguaron en un laboratorio comunista... La nueva normalidad es una normalidad top manta, una falsificación cutre de la de toda la vida; una mascarada con aforo limitado que tiene prisas por quemar etapas para reabrir mercerías, tal y como describe, en El País, Sergio del Molino: "Lo queremos todo ya (...) Aún no hemos resuelto la crisis sanitaria y ya le estamos dando a 'saltar intro' incapaces de frenar unos meses como frenaría cualquier familia con un hijo enfermo. Nos falta la paciencia necesaria de quien sabe esperar a que el agua rompa a hervir antes de cocer los huevos". 

Pero la chavalería quiere marcha y no está por convalecencias. Tampoco ayuda un gobierno medio grogui, que sale a lío por semana, y que no da una con el precio justo de los muertos. En la SerJavier Pérez Andújar remarca: "Hoy, lo que no es neo, es post. Les ponemos prefijos a las palabras igual que nosotros nos ponemos mascarillas. La gente de antes era más respetuosa con la Historia. Cuando se cansaron de la Edad Media, le llamaron a lo nuevo Renacimiento, pues sabían que no se habían inventado nada sino que todo venía de lo de atrás". De semejante amnesia de rebaño ya habló Enric González en 2008, refiriéndose, ya por entonces, a los efectos devastadores de la destrucción de la clase media: "La Ley de Memoria Histórica quedará obsoleta, porque no hará falta acordarse de nada. Lo tendremos todo en presente. Volveremos a la España mísera y dolida". Una España donde sobran tarotistas y faltan clases de Historia. O como dice Manuel Vicent: "Existe una vacuna contra la rabia, pero no contra el odio".


sábado, 23 de mayo de 2020

El penúltimo baile




-¿Tiene algo nuevo el periódico?
-Sí, la fecha
'La quiniela', Ana Mariscal (1960)


Si veinte años dan para un tango de Gardel, diez, que es la mitad del partido, merecen, como poco, un trap de C. Tangana. "Claro que sí, guapi". Hoy se cumplen diez años del último capítulo de Perdidosla serie que cambió los parámetros de la ficción televisiva con un principio prometedor, una madurez psicotrópica y un final de juzgado. Casi un poema de Gil de Biedma. Diez años y seguimos en la misma palapa, dándole vueltas al pasado, como profesionales de un reality de supervivencia que se miran el ombligo para entretener al público en su pandemia. Sabemos que fue histórico porque se emitió de madrugada, como la llegada del hombre a la luna, y porque algunos símbolos, como el del humo negro, ya forman parte de la nave del misterio, otro aliciente para movilizar en las redes a un buen número de antivacunas. 

El "humo negro", como contaminante lingüístico, ya había aparecido muchos años antes en La mancha humana de Philip Roth, novela en la que un viejo profesor de Literatura Clásica, exdecano de una universidad de poca monta en Nueva Inglaterra, se ve forzado a prejubilarse tras un linchamiento en el campus por haber utilizado una expresión supuestamente racista, algo así como parece que se hubieran "hecho negro humo", en alusión a dos estudiantes que habían faltado a clase. Para colmo, el tipo era reincidente en la incorrección y ya acumulaba en el palmarés otra denuncia por parte de una alumna que consideraba degradantes para las mujeres las tragedias de Eurípides que se impartían durante el curso. Puritanismo educativo al servicio de un sistema cada día más mojigato. Otro ejercicio de virtuosismo de Philip Roth, que, viendo los derroteros del affaire Lewinsky (ya saben, una mamada, un vestido y un presidente), se adelantaba varias décadas a la plaga de corrección política que venía de camino, un juicio sumarísimo, como un Sálvame Deluxe, en que la calumnia funciona como agitador del televoto y la democracia. Muy a cuento esta semana, con la publicación de la autobiografía de Woody Allen, A propósito de nada, que estuvo a punto de quedarse en los cajones de la Santa Inquisición. Si a todos los futbolistas les pidiéramos el pasaporte de inmunidad por buena conducta nos quedaríamos sin cantera. Fútbol e historia del arte reducidos a cuatro gatos santurrones. Debe ser que la moral cotiza según la disciplina olímpica.

Y hablando de Juegos, anoche mismo, aprovechando que las Air Jordan vuelven a los escaparates (algo tendrá que ver El último baile, el documental sobre la vida y milagros de la estrella de los Bulls), en Teledeporte repusieron la final de baloncesto de Barcelona'92. Comentándola, el mítico Ramón Trecet, que se pasó 22 años, ahí es nada, despidiendo Diálogos 3, su programa musical en la radio, con una frase que debería estar en el top de los tatuajes para el verano de furia que nos aguarda: "Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo".




miércoles, 20 de mayo de 2020

El ladrón de bicicletas

Ya empezamos a ver la bandera al final del túnel. Los dos meses de publirreportaje que nos han vendido, no se corresponden con este deshielo. Hay un desajuste de varios rellanos entre la postal idílica de los balcones y el chotis del entresuelo




Ya empezamos a ver la bandera al final del túnel. Los dos meses de publirreportaje que nos han vendido, no se corresponden con este deshielo. Hay un desajuste de varios rellanos entre la postal idílica de los balcones y el chotis del entresuelo. "La realidad nunca pudo competir con la leyenda. Lo que vemos siempre será mediocre en comparación con lo que imaginamos", escribe Enric González. Y aunque habla del Trinche ("el mejor futbolista desconocido del mundo", la cara B del Dios argentino, que murió hace tan solo unos días, como un personaje de Vittorio de Sica, forcejeando para que no le robaran la bicicleta), ya saben que el neorrealismo es el selfi sin maquillar de la bancarrota.

"Con cada crisis convertimos un viejo derecho en un privilegio nuevo", dice Manuel Jabois en la Ser. Carles Francino recupera en El Periódico aquella frase de Cristóbal Montoro en 2010, cuando todavía no era Ministro de Hacienda, "¡Que caiga España, que ya la levantaremos nosotros!". ¿Les suena el sablazo? Todavía se escuchan psicofonías de tijeras en los pasillos de algunos ambulatorios. En su manual para pobres, Alberto Olmos avisa: "Para mantenerse pobre, usted va a tener que trabajar muchísimo". Y es ahí donde se parcela el descontento. Por un lado, la promesa del catecismo publicitario de encontrar el paraíso poscovid en un grifo de cerveza; por el otro, la revolución torera rindiendo a mil escraches por minuto. Y en medio, dos metros de acequia por si rebrota el egoísmo. 

Nos dijeron que volveríamos, y aquí estamos, como un Terminator fuera de forma. "La estupidez vive momentos de gloria en la izquierda, en la derecha y en el centro (...). El viento sopla a favor de la estupidez adornada con desparpajo de pillería porque los hechos, base de cualquier razonamiento, cuentan cada vez menos frente a las emociones", detalla de nuevo Enric González. Juan José Millás va un poco más lejos: "Tanta saña de la oposición solo puede tener una explicación, la política es un negocio enorme".



sábado, 16 de mayo de 2020

Los ricos también lloran

Desde los hijos de Pitita al Niño de la Hipoteca, todo el mundo tiene derecho a manifestarse, pero lo que se critica aquí son las fiestas procovid que ponen en riesgo la salud pública por mucha rojigualda FFP3 que luzca la tropa



Desde que los Alcántara (Cuéntame cómo pasó) se fundieron la visa platinum viviendo en el Barrio de Salamanca -y ya hace unas cuantas temporadas de aquello- la Milla de Oro madrileña no había vuelto a tener tanta cuota de pantalla. Que a estas alturas todavía alguien se sorprenda de que los ricos también lloran, lo único que demuestra es que en este país existe una preocupante falta de memoria histórica en materia de culebrones. ¿Para cuándo una comisión de Vox que investigue los vínculos ocultos entre la telenovela y el kale borroka

La primera coromanifa española, la de los vecinos ultrapatriotas de Núñez de Balboa y alrededores, no ha sido por una sanidad pública de calidad, ni siquiera por conseguir que los menús de Telepizza lleguen también a todos los alumnos de la privada; la primera coromanifa de un barrio mayoritariamente promordaza, ha sido, cosas de la pandemia, para reclamar libertad, libertad, sin ira libertad...; lo que ha provocado un intenso debate entre los críticos musicales sobre el apropiacionismo de la canción protesta. Donde unos han imaginado un palo de golf, otros verifican una escoba. Y los oculistas se frotan las manos porque con tanto YouTube intuyen una nueva edad de oro. Igual que los barrenderos, que ya entrenan el swing por las aceras. En Mediaset han visto el business y ya preparan una edición exprés de Me cambio de familia. La idea, mandar a un indignado del barrio de Salamanca a hacer cola a un banco de alimentos mientras un sintecho sufre las condiciones infrahumanas de vivir confinado en un piso de 270 metros.

Cuando pintan bastos, lo mejor es izar banderas. En Cataluña llevan más de una década de ensayos. Capitalizar el descontento social de la crisis económica, llenarlo de símbolos para distraer a la hinchada, fue, como escribe Juan Soto Ivars, "el gran descubrimiento de la derecha nacionalista catalana"(1). Ahora, Madrid, con cinturón blanco amarillo en la desescalada, o lo que es lo mismo, zona 0 en pie de guerra, copia la fórmula de lo que supuestamente aborrece. Desde los hijos de Pitita al Niño de la Hipoteca, todo el mundo tiene derecho a manifestarse, pero lo que se critica aquí son las fiestas procovid que ponen en riesgo la salud de todos por mucha rojigualda FFP3 que luzca la tropa. Lo dijo Julio Llamazares: "Lo que uno no se explica es que, viviendo en un país con 46 millones de expertos en pandemias, hayamos llegado a esta situación". 


(1) https://blogs.elconfidencial.com/sociedad/espana-is-not-spain/2020-05-14/barrio-salamanca-grita-els-carrers-sempre-nostres_2595175/



miércoles, 13 de mayo de 2020

Por un puñado de followers

La nueva idiosincracia del star system público es la misma murga de siempre, pero más instagrameable. Otra manera de aprovechar el chiringuito para hacerse un book por si el día de mañana toca presentarse al casting de un musical en Broadway o a contertulio de 'Todo es mentira'



Cada día que pasa está más claro que los asesores de Isabel Díaz Ayuso son los nuevos Monty Phyton. Nadie está valorando en su justa medida la vis cómica de la presidenta de la Comunidad de Madrid durante todo este pitote, su esfuerzo titánico por arrancarle otro meme a la pandemia. Nadie, salvo Aznar, otro líder desternillante. Desde el Interviú de La Cantudo, no se veía tanto chismorreo en los kioscos, un gag entre la Blancanieves muda de Pablo Berger y la función de final de curso de La Casa de Bernarda Alba de los alumnos de 4º de la ESO de un instituto de Puertollano. Sublime. Ya forma parte de la nueva idiosincrasia del star system público, la murga de siempre pero más instagrameable, otra manera de aprovechar el chiringuito para hacerse un book por si el día de mañana toca presentarse al casting de un musical en Broadway o a contertulio de Todo es mentira

Para el escritor Salman Rushdie todo este mannequin challenge es consecuencia de la telebasura y sus fórmulas de expansión masiva. El autor de los Versos satánicos presenta estos días su último libro, Quijote, una aproximación a la locura a través de los realitiesEn una entrevista de Xavi Ayén en La Vanguardia, sostiene que "todos, en mayor o menor medida, hemos enloquecido. El problema de la avalancha de basura televisiva es que resulta muy difícil esquivarla, no ser tocado nunca por sus mentiras, por la lógica de los reality shows. Una de las consecuencias de ese ecosistema es que los gobiernos se han instalado en la mentira como algo usual (...). Estamos privilegiando la mentira sobre la verdad y la ignorancia sobre el conocimiento. Así, la gente desconfía de la ciencia, recela de la medicina, de la educación..."(1).  

Tampoco se salva cierto periodismo. Sergi Pàmies ensancha la crítica a esa parte de la prensa donde "conviven mentirosos aficionados y profesionales, fanáticos, damnificados de un cúmulo creciente de injusticias, gregarios paranoicos, narcisistas incompetentes, transmisores de miedos atávicos, frívolos con buenas (o malas) intenciones y fabricantes de problemas que dificultan la solución de los que ya teníamos"(2). Una jauría ruidosa a la caza de followers, sea cuál sea el precio a pagar con tal de garantizarse un retiro dorado en un equipo de Qatar o en el consejo asesor de Rumasa. Ya lo decía Groucho Marx, y ahora lo cita Pedro Ruiz en El Mundo: "El secreto del éxito reside en la honestidad. Si logras evitarla, está hecho"(3).


(1) https://www.lavanguardia.com/libros/20200509/481047630917/rushdie-quijote-libro.html
(2) https://www.lavanguardia.com/politica/20200512/481111305591/las-fases-excitan-la-discordia-territorial-autonomica.html
(3) https://www.elmundo.es/papel/2020/05/11/5eb2c265fc6c83a21b8b45dd.html




domingo, 10 de mayo de 2020

Desescala como puedas

Los que creen que las crisis nos hacen mejores, se pasaron las clases de Historia jugando al futbolín en los recreativos



El nuevo deporte nacional es la desescalada. Cada provincia ya tiene su rocódromo a punto. Y a partir del lunes, o a mucho tirar el martes, reparto gratuito de mosquetones en Coronel Tapioca. Media España viendo cómo la otra media se va de cañas. Y los sanitarios al borde de un ataque de nervios como en una de Almodóvar, pidiendo menos balconing y más civismo. Lo describió Josep Corbella en La Vanguardia: "Desescálame despacio que tengo prisa"(1)

Dice Fernando Simón que esto no es el Grand Prix del verano, pero, sin Liga, los periódicos deportivos pierden hinchas. No hay más que hacer cola en el Mercadona, con sus marcas en el suelo para guardar distancia, como la carretera de un puerto en el Giro o la parrilla de salida del Gran Premio de Abu Dabi. Cada cliente quemando rueda con su carro para no perder la pole position de la carrera económica. Abril echó la persiana en números en rojos, 2,07 trabajadores por cada pensionista (2) (el 0'7 corresponde a la parte proporcional del repartidor de Glovo que no le llevó la tortilla a tiempo a Jon Kortajarena). Son datos de la Seguridad Social para destensar el desconfinamiento. Si la cosa sigue, antes que la vacuna, habrá que poner en marcha la campaña Apadrina a un jubilado y recibe sus postales cada pandemia para ver con qué mimo se envejece en un geriátrico. De lo que no habla la Tesorería, y da qué pensar, es del número de españoles que desde hace años sobreviven gracias a la pensión de los abuelos.

Por no hacer spoiler, diremos que todos los que ven ahora una oportunidad para cambiar el mundo, son los mismos que durante la Gran Recesión de 2008 hablaban de reformular el capitalismo, hacerlo más humano, y ya ven por dónde vamos. Los que creen que las crisis nos hacen mejores, se pasaron las clases de Historia jugando al futbolín en los recreativos. De hecho, lo que sí empiezan a notarse son ciertos tics de anticuario. Lo advertía en El País el expresidente de Uruguay Pepe Mújica: "Los autoritarismos tendrán su primavera, lo mismo que la especulación, intentarán apropiarse de valores a precio de ruina"(3). ¿Les suena el mítico Dios, patria y familia? Donde digo Dios -el otro gran damnificado de todo este asunto- pongan entretenimiento, de Netflix a Pornhub, y tendrán en pantalla la Santísima Trinidad de esta cuarentena.


(1) https://www.lavanguardia.com/vida/20200428/48772108319/desescalame-despacio-que-tengo-prisa.html
(2) https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2020/05/06/5eb164dafc6c8314388b45e8.html
(3) https://elpais.com/especiales/2020/coronavirus-covid-19/predicciones/una-advertencia-a-los-sapiens/

miércoles, 6 de mayo de 2020

Encuentros en la primera fase

Algunos deben pensar que ya lo dice el refranero: no hay nada peor que un pobre harto de pizza. Sobre todo después de ver Supervivientes, donde un tipo ha sido capaz de quedarse en taparrabos por una Barbacoa. Y aquí, en mitad de una pandemia, nos ponemos tiquismiquis porque el menú infantil lo sirve Telepizza. Menudo agravio a Domino's. Así no hay dietista que nos gobierne




Hay momentos en los que la actualidad ya no da más de sí. No le queda ni una gota de sangre para otro análisis. Se ha vampirizado de tal modo que vamos a necesitar a once Van Helsings para acabar con el monstruo. Ocurre cuando no hay subtramas. Los debates se vuelven estribillos. Un centímetro más de bulla porque del trending topic, como del cerdo, se aprovecha todo. Entonces se empuñan los discursos, que es como decir que se contagia la precampaña. Todo el mundo en el telediario parece un pariente lejano del Profesor Bacterio. Y llegados a este punto, ya solo cabe la sátira como vacuna. 

La campaña ¡Póntela, pónsela! de la revista Mongolia (1), refiriéndose a las mascarillas; o un titular macarra del Mundo Today: Ayuso recomienda a los niños que se quedan con hambre que se fumen un cigarrillo (2), dicen más del esperpento en que vivimos que cinco folletines y una Coca-ColaTambién el refranero. Algunos, ya saben, deben pensar que no hay nada peor que un pobre harto de pizza. Sobre todo después de ver Supervivientes, donde un tipo ha sido capaz de quedarse en taparrabos por una Barbacoa. Y aquí, en mitad de una pandemia, nos ponemos tiquismiquis porque el menú infantil lo sirve Telepizza. Menudo agravio a Domino's. Han intervenido hasta los hermanos Gasol, que son como Los Morancos pero con más petit suissesAsí no hay dietista que nos gobierne. Y aunque no hay suficiente documentación sobre el tema, la falta de minerales a ciertas edades puede provocar bigotillos transgénicos en el futuro. Lo avisaba El Mundo hace unos días como la sinopsis de un capítulo cachondo del Ministerio del Tiempo"En el 75 aniversario de la muerte de Hitler, recordamos cómo el dictador se hizo con el poder absoluto en un estado de emergencia aplicando medidas extraordinarias"(3). Para los malpensados, una aclaración editorial en menos de 140 caracteres: "En ningún momento hemos pretendido sugerir un paralelismo con ningún gobierno actual". Y es cierto, leído el artículo, no ponía que el Führer se hubiese aprovechado del tatarabuelo de los coronavirus para idear el Holocausto. Lo que demuestra que muchos lectores no pasan de la entradilla. 

En la misma línea para futboleros, TV-3 conecta con la delegación de Madrid para el minuto y resultado, mientras un rótulo en la parte inferior de la pantalla dispara: "La crisis del Covid desde su lugar de origen"(4). De Wuhan ni pío. Debió ser un invento. Suerte que Iker Jiménez investiga, Risto Mejide verifica y Pablo Motos reprocha. Son el azote del nuevo periodismo, nacido de una normalidad grotesca. Las grandes involuciones siempre comienzan cuando las portadas de los periódicos pierden calcio y ganan pólvora. De repente el BOE se convierte en el nuevo Marca, las fábricas de pintalabios quiebran y el apuntador, como escribe Carlos Zanón en La Vanguardia, decide por nosotros "que el odio es útil. Y en una sociedad sin pistolas, barato"(5).

(1) https://www.revistamongolia.com/noticias/nace-la-internacional-satirica-pontela-ponsela
(2) https://www.elmundotoday.com/2020/04/ayuso-recomienda-a-los-ninos-que-se-queden-con-hambre-que-fumen/
(3) https://www.elmundo.es/cultura/2020/04/29/5ea9af74fc6c834e648b45cf.html
(4) https://www.elperiodico.com/es/tele/20200430/tv3-rotulo-origen-pandemia-madrid-7946531
(5) https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200505/48979111125/a-quien-odiamos-hoy.html

sábado, 2 de mayo de 2020

Las chicas del cable

La vuelta a las aceras viene con mensaje motivador de regalo: crespón económico hasta 2022 y bolsillo en estado de alarma. Si tenían pensado gastarse el dinero del ERTE en un crucero por el Pisuerga, vayan haciendo planes un poco más modestos



Los Reyes han decidido ganarse el pan con el sudor de su módem. La Zarzuela parece un plató de Las chicas del cable pero en versión punto cero, que mola más porque en cualquier momento de la videoconferencia, en segundo plano, puede aparecer un Jimmy Jump en lencería para fiestón de la audiencia. La idea del teletrabajo monárquico es darle una mano de pintura, o dos, a la marca España (1). Y de paso, si se tercia, a la corona. Por ahora, los Benito y Compañía se dividen en tres equipos, igualito que en un reality de reformas canadiense. Científicos, artistas y cachas de gimnasio (deportistas). Como en cualquier americanada, los amos del 'insti', los que se llevan a las cheerleaders al huertoson los capitanes del equipo de fútbol: Nadal, Gasol y Fernando Alonso. Y no, no es otro anuncio del Banco Popular justo antes de irse a piqueEs la previa de la vuelta a las aceras, que viene con mensaje motivador de regalo: crespón económico hasta 2022 y bolsillo en estado de alarma. Si tenían pensado gastarse el dinero del ERTE en un crucero por el Pisuerga, vayan haciendo planes un poco más modestos. Otros dos años de viacrucis, por lo que gana enteros la figura de Dembélé como asesor de cámara. En una entrevista en ABC, el filósofo Fernando Savater lo deja claro: "En un país que valora el PIB y no la cultura, el producto interior será cada vez más bruto"(2).


(1) https://www.lavanguardia.com/politica/20200429/48828024385/antonio-banderas-rafael-nadal-pau-gasol-reyes-covid-19.html
(2) https://www.abc.es/cultura/abci-fernando-savater-pais-valora-y-no-cultura-producto-interior-sera-cada-mas-bruto-202004050103_noticia.html