sábado, 30 de noviembre de 2019

¿Sueñan los androides con Roberto Bolaño?

Así, uno a uno, como anuncios de la Super Bowl, van cayendo todos los futuros que imaginamos



En cuestión de minutos Blade Runner será historia. Su noviembre distópico, fechado en 2019, se nos ha ido entre Halloween y el Black Friday (1). Así, uno a uno, como anuncios de la Super Bowl, van cayendo todos los futuros que imaginamos. Que la modernez era un pastiche lo supimos esta misma semana viendo a Vargas Llosa en MasterChef Celebrity. Precisamente, como recuerda Milagros Martín-Lunas, hace unos años, en La civilización del espectáculo, el Nobel peruano escribía esto: "Es normal y casi obligatorio que la cocina y la moda ocupen buena parte de las secciones dedicadas a la cultura, y que los chefs y los modistos y modistas tengan en nuestros días el protagonismo que antes tenían los científicos, los compositores y los filósofos. Los hornillos y los fogones y las pasarelas se confunden dentro de las coordenadas culturales de la época con los libros, los conciertos, los laboratorios y las óperas, así como las estrellas de la televisión ejercen una influencia sobre las costumbres, los gustos y las modas que antes tenían los profesores, los pensadores y (antes todavía) los teólogos"(2).

El vaticinio se traduce en los números del último Observatorio de la librería, informe que elaboran la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) y el Ministerio de Cultura. Por tercer año, baja la venta de libros en librerías (3). El dato coincide con una de esas bagatelas que trae la prensa a modo de bicarbonato: los europeos prefieren los coches grises. Elke Dirks, diseñadora de color de la empresa de pintura encargada del estudio, analiza en El País: "Por primera vez en Europa, la variedad de grises, que va desde los tonos naturales a los refinados y sofisticados, superó al blanco como claro favorito. Los europeos han expresado su deseo de utilizar el gris para compensar el ruido emocional en sus vidas y sentirse reconfortados"(4)

Ya lo cantaba Joaquín Sabina en El hombre del traje gris, el disco inspirado en la novela de Sloan Wilson. Allí, el cantautor se preguntaba: ¿Quién me ha robado el mes de abril? A juzgar por lo ocurrido en este país en materia de desgobierno, me refiero a las elecciones del 28 de abril y su reválida de hace tan solo unas semanas, podríamos fusilar el estribillo tarareando: ¿Quién me ha robado el mes de noviembre? 

La cita de Baudelaire con la que Bolaño abre 2666, otra vez el mejor libro del siglo XXI según Babelia (5) (ya saben que no queda suplemento cultural sin su Balón de Oro) quizá defina como ninguna otra el otoño en que vivimos: "Un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento".


(1) https://elpais.com/elpais/2019/11/29/opinion/1575031128_836694.html
(2) https://www.elconfidencial.com/television/programas-tv/2019-11-28/masterchef-celebrity-tamara-falco-mario-vargas-llosa-tve_2356060/
(3) https://elcultural.com/las-librerias-pierden-un-33-de-sus-ventas-y-se-preparan-para-combatir-juntas-a-amazon
(4) https://motor.elpais.com/actualidad/por-que-los-conductores-europeos-ahora-prefieren-el-gris-en-sus-coches/
(5) https://elpais.com/cultura/2019/11/26/babelia/1574767429_166094.html

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Riesgo de chubascos

Lo llaman salario emocional y sirve para redondear la nómina a base de arrumacos y tarjetas de visita en inglés con un diseño digno del MoMA. Es la última tendencia, como las hombreras o la pata de gallo, que también salen del arcón para fardar con más glamur de la miseria de siempre: donde no llega el comedor social se desata la televisión de pago


De los productores de la sociedad líquida, estas Navidades llegan las empresas licuadas, compañías que lo mismo te regalan un bono descuento para una clase de zumba que te ponen un futbolín junto a la máquina de los sándwiches mixtos, lo que haga falta con tal de no pagar un sueldo decente. Salario emocional, lo llaman, y sirve para redondear la nómina a base de arrumacos, palmaditas en la espalda y tarjetas de visita en inglés con un diseño digno del MoMA. Es la última tendencia, como las hombreras o la pata de gallo, que también salen del arcón para fardar con más glamur de la miseria de siempre: donde no llega el comedor social se desata la televisión de pago. 

Ana Sarmiento, "experta en liderazgo, millennials, mindset" y otras chicas del montón, dice en El Mundo que las empresas actuales "deben ser ágiles y flexibles"(1), como si la economía fuera el último show del Cirque du Soleil o un ejercicio de gimnasia de un equipo del Cáucaso. El publirreportaje continúa en La Vanguardia, dentro de la campaña Hablemos de futuro (2), patrocinada por el banco Santander, que, por lo visto, ahora pretende abrir sucursal en Delfos.

En el Día del Maestro en España, El País titula: "¿Buscas trabajo? Si eres psicólogo, filósofo o lingüista puedes educar robots"(3). La letra pequeña del antetítulo nos indica, cómo no, que éste es un proyecto de Telefónica. Por su parte, Orange promociona la vía de la autoexplotación en "Nacidos para ser autónomos"

Desde su columna, Víctor Amela avisa: "Toda información es propaganda"(4). Y eso que todavía no hemos llegado al Black Friday. Tal vez, el freelance italiano Tommasso Debenedetti, que durante años se dedicó a colar entrevistas falsas a grandes personalidades en diversos medios, dejó la mejor panorámica de cómo está el oficio, y quien dice el periodismo dice el resto de sindicatos: no esperen un Pulitzer si el que escribe cobra a cuatro duros la página (5).


(1) https://www.elmundo.es/economia/empresas/2019/11/24/5dd6e16621efa0e9708b462a.html
(2) https://www.lavanguardia.com/economia/20191125/471786669905/empresas-liquidas-futuro-organizaciones-brl.html
(3) https://elpais.com/economia/2019/11/18/thinkbig_empresas/1574073755_622020.html
(4) https://www.lavanguardia.com/television/20191117/471674598395/informacion-y-propaganda.html
(5) https://www.lavanguardia.com/cultura/20191124/471786197657/tommaso-debenedetti-entrevistas-falsas.html

sábado, 23 de noviembre de 2019

Manifiesto subnormal

Hoy bebemos a morro de toda esa pedagogía simplona donde la Historia es un parque temático o un cabaret de Netflix, y las Humanidades, en general, pierden taquilla en comparación con Marvel, por lo que toca repensarlas, aunque eso suponga otro empobrecimiento que añadir al carro, junto al energético, ahora que la pobreza se parcela por grupos de WhatsApp




Ser alto contamina. Y no es una milonga de hobbits radicales, lo dice el filósofo y profesor de bioética Mathew Liao, experto en titulares oxigenados (1). A grandes rasgos, para evitar una hecatombe climática, nos sobran los diésel y el baloncesto. Semejante distopía da para un temazo de los que se presentan al European Philosophical Song Contest, algo así como la Eurovisión de los pensadores, un festival que combina fenomenología y lentejuelas con tal de "reintroducir la filosofía en el corazón mismo del entretenimiento", según señalan sus creadores (2)

No muy lejos, en la misma esquina de Broadway, se sitúan las Poetry Slam, una especie de Champions League del verso, a caballo entre la jam session y el talent lírico. Forman parte de toda esa pedagogía simplona donde la Historia es un parque temático o un cabaret de Netflix, y las Humanidades, en general, pierden taquilla en comparación con Marvel, por lo que toca repensarlas para que sean competitivas, aunque eso suponga, a la postre, otro empobrecimiento que añadir al carro, junto al energético, ahora que la pobreza se parcela por grupos de WhatsApp.

Y todavía en prime timecientíficos daneses especulan, en el último número de la Irish Journal of Medical Science, que las víctimas de Drácula sufrían los síntomas típicos de la leucemia aguda (4). Así cotiza la obra de Bram Stoker. 

En el Motín de la naturaleza, el historiador Philipp Blom sostiene que la pequeña edad de hielo que sufrió Europa entre 1570 y 1700 contribuyó como nadie al nacimiento de la Ilustración. De aquellos fríos estos lodos que están a punto de irse al garete por culpa de tanta calefacción mental (5). Son los coletazos de una semana que ha contado con el isotónico de Cristina Pedroche. La presentadora ya ha anunciado que dará las campanadas sin ropa interior (6)Manuel Vázquez Montalbán, que lo escribió casi todo antes que nadie, como refleja ahora La mirada inconformista, una selección con más de un centenar de artículos que demuestran la vigencia de su trabajo, fue contundente en el diagnóstico: "Los dioses se han marchado, nos queda la televisión"(7)


(1) https://www.elperiodico.com/es/mas-periodico/20191123/matthew-liao-la-crisis-climatica-exige-pensar-fuera-de-la-caja-7743971
(2) https://elpais.com/cultura/2019/11/20/actualidad/1574255453_780940.html
(3) https://www.jotdown.es/2019/11/cabe-lo-genuino-en-tres-minutos/
(4) https://www.lavanguardia.com/cultura/20191120/471766187270/vampiro-dracula-leucemia-bram-stoker-penny-dreadful.html
(5) https://www.elconfidencial.com/cultura/2019-11-22/la-ilustracion-nacio-del-frio_2346180/
(6) https://www.lavanguardia.com/television/20191121/471779680332/cristina-pedroche-campanadas-fin-de-ano-puerta-del-sol-antena-3-transparencias-vestido-ropa-interior.html
(7) https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20191118/libro-articulos-manuel-vazquez-montalban-la-mirada-inconformista-7741101




miércoles, 20 de noviembre de 2019

Don ERE que ERE

Se nos está llenando el altillo de zarandajas. La broza ya ocupa tres cuartas partes del revistero. Hace rato que el periodismo necesita a su Marie Kondo aunque solo sea para recordarnos que el feng shui también es un negocio



Se nos está llenando el altillo de zarandajas. La broza ya ocupa tres cuartas del revistero: "¿Cuál es la mejor edad para darle un móvil a un niño?"(1), "¿qué comeremos en 2050?"(2) o "¿qué es y qué no es fascismo?"(3). Hace rato que el periodismo necesita a su Marie Kondo aunque solo sea para recordarnos que el feng shui también es un negocio (4)"Por mucho que robes al capitalismo nunca podrás robarle tanto como él te ha robado", dice Manuel Vilas, finalista del premio Planeta con Alegría, en una entrevista que publica Xavi Ayén en La Vanguardia (5). "Los problemas sociales actuales derivan de nuestra incapacidad para hacer preguntas", sostiene Krzysztof Piesiewicz, guionista de cabecera de Kieslowski, con quien compuso, entre otras, Tres colores: Azul, Blanco Rojo, nada que ver con en el cine actual donde "todo se hace por alguna causa, porque está de moda, falta sinceridad (...) El arte ha dejado de ser perspicaz, no reflexiona (...) Hacemos cine para contentar a todos, nos autoengañamos y nos autocensuramos", según le explica, en El País, a Gregorio Belinchón (6).

Para remediarlo, o no, Nicolas Cage "negocia interpretarse a sí mismo en una metapelícula"(7). John Malkovich, Van Damme o Joaquin Phoenix ya lo hicieron. "Nacidos para ser autónomos", patrocina Orange en diversos medios. Detrás de tanta egolatría se esconde un manto de escepticismo que lo anega todo. El antropólogo Carlos Granés lo desgrana en Salvajes de una nueva épocacomo "no hay esperanza, es inútil tratar de conectar con alguien en un terreno neutral. Ni la religión, ni la política, ni la ética, ni la estética nos ofrecen metas comunes o una noción de proyecto. No hay razón, por lo tanto, para salir de uno mismo. La obra que haga se centrará en mi yo, en mis vivencias, en mis glorias o en mis miserias. Será autoficción literaria o recuerdo personal convertido en imagen plástica. Tan difuso es ese espacio compartido que el único punto de referencia seguro soy yo, lo que siento y lo que pienso, más allá de lo cual solo hay indiferencia o indeterminación. Si no hay futuro, que al menos haya pasado. Mi propio pasado".

Y es así cómo "en los extrarradios el mundo ha comenzado a ser de nuevo muy viejo (...) Los muchachos en paro se enamoran a veces de los dioses terribles", según describe el poeta Miguel Sánchez Robles (8). O como dice Manuel Vilas en otro poema: "Está claro que vivir consiste en hundirse poco a poco".


(1) https://www.abc.es/familia/educacion/abci-cual-mejor-edad-para-darle-nino-movil-10-consejos-tener-cuenta-201911180057_noticia.html
(2) https://www.lavanguardia.com/comer/tendencias/20180412/442470562753/que-comeremos-en-2050.html
(3) https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2019/11/16/5dce85c2fdddff72058b4602.html
(4) https://www.elmundo.es/economia/ahorro-y-consumo/2019/11/19/5dd2d529fc6c83b20b8b47d8.html
(5) https://www.lavanguardia.com/libros/20191120/471762184874/manuel-vilas-planeta-finalista-alegria.html
(6) https://elpais.com/cultura/2019/11/19/actualidad/1574177963_933062.html
(7) https://www.lavanguardia.com/cultura/20191117/471690490023/nicolas-cage-nueva-pelicula-metaficcion.html
(8) http://miguelsanchezrobles.blogspot.com/

sábado, 16 de noviembre de 2019

Me quedo contigo

Tarde o temprano hasta los superhéroes pierden la máscara



Tarde o temprano hasta los superhéroes pierden la máscara. El penúltimo comunicado de los CDR: "Independencia o barbarie", con sus emoticonos de fueguecitos (1), contiene trazas de humor tardofranquista, ya saben: 2 de agosto de 1975, portada de Hermano Lobo: "O nosotros o el caos..."(2)Llevamos demasiado tiempo apechugando con este tifón. Da igual de lo que vaya el asunto, lo mismo da que sea un campeonato de brisca que una rifa de tricotosas, lo que cuenta, si se quiere audiencia, es tener pose de tertuliano cargado de carajillos. Desde hace quinquenios, en los retretes públicos, del morro al rabo, todo es cuplé. 

Los márgenes de las pantallas apenas dan para pipas: "¿A qué sabe la comida impresa?", titula El País (3), cuando todavía no hemos resuelto a qué narices huelen las nubes. Si quieren artículos que merezcan un diploma, háganse premium. Lo demás es gacetilla. Así está la prensa. Y quien dice la prensa, dice el resto de encurtidos. El poeta Joan Margarit, premio Cervantes muy discutido por toda esa tropa que no entiende que haya otras lenguas que no sean el cristiano, se manifestaba sorprendido cuando un treintañero le confesó hace poco que desconocía la frase "pasas más hambre que un maestro de escuela". Para esa juventud con recortes en el lenguaje, un reportaje en El Mundo ilustra el continuo malestar de la docencia en presente simple: "Profesores low cost: cómo las universidades sobreviven con mano de obra barata"(4).

Por cierto, en cualquier diccionario, de aquí a Lima, barbarie significa lo mismo: falta de cultura, fiereza, crueldad...; lo que explicaría por qué en las últimas semanas, en Cataluña, conciertos, cine, teatro y otras revistas de variedades se han resentido (5). Y puestos a cometer actos impuros, haremos 
spoiler, que es el vandalismo más salvaje que han conocido algunos instarrevolucionarios, y diremos que en aquella mítica viñeta de Hermano Lobo de hace más de cuarenta años, aparecía un político de los de siempre, de esos que luego han pasado a ser casta, dando un mitin en tono Chunguito: "¡O nosotros o el caos!" A lo que parroquia, hasta los mismísimos, jalea: "¡El caos, el caos!" Puro espejismo: "El caos también somos nosotros".


(1) https://www.lavanguardia.com/politica/20191113/471573295864/cdr-independencia-barbarie-comunicado-catalunya.html
(2) https://www.eldiario.es/rastreador/Roto-vineta-recordada-Pedro-Sanchez_6_777332275.html
(3) https://elfuturoesapasionante.elpais.com/a-que-sabe-la-comida-impresa/
(4) https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/11/13/5dcae8a321efa02c578b4682.html
(5) https://www.elmundo.es/cultura/2019/10/26/5db328ecfc6c83da258b466e.html

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Uno de los nuestros

Estamos a tres telediarios, dos municipales, cuatro autonómicas, unas europeas y medio referéndum de tener que tragarnos a un Trump, un Bolsonaro o un Salvini en la Moncloa




Si usted está leyendo un libro que cuestiona su postura a la hora de conciliar el sueño, dele carpetazo, no vaya a pasar la noche contando borregos. O mejor aún, quémelo. Las ideas siempre dieron buena lumbre en invierno. Que un periodista le incomoda, señálelo, meta su foto en una diana y cuelgue el cartel en las rejas de los locales cerrados. Si un algún medio critica sus patochadas, vételo a la entrada de sus guateques como un matón de discoteca. Si una mujer o cientos claman al cielo, etiquételas con un sufijo ario y desprestigie toda su lucha. Si se cruza con un menor inmigrante sea capaz de prever su futuro delictivo. Eso sí, llene la casa de crucifijos para reforzar su perfil samaritano. Si la historia desmiente sus delirios, retuérzala. Que el planeta se va al carajo, sostenga que son pamplinas del ecologismo judeo masónico y, sobre todo, tararee cualquier estribillo patriótico (que la Orquesta Mondragón nos perdone): "Ponga una bandera en su vida y encontrará... felicidad".

Por no alargarnos en la caricatura, resumiremos el análisis: si hace seis meses el gobierno de izquierdas se pagaba a 24 escaños de extrema derecha en las casas de apuestas, este otoño la coalición sale por más del doble. Y va en aumento. Estamos a tres telediarios, dos municipales, cuatro autonómicas, unas europeas y medio referéndum de tener que tragarnos a un Trump, un Bolsonaro o un Salvini en la Moncloa. Alguien se ha empeñado en alfombrar el camino a los radicales. España fue a esta reválida con el hígado castigado. Ya me dirán de qué ha servido la moviola. Menos Vox, todos pierden. El 10-N deja el congreso hecho un fandango de caciques regionales, gallos de corral, acróbatas de la demoscopia, narcisos, cobradores del frac y truhanes del activismo. El trompazo táctico de Pedro Sánchez, solo superado por el derrumbe con doble tirabuzón de Ciudadanos, es digno de Jackass o Vídeos de primera. Cada generación se rompe la crisma según demanda la audiencia. Gerardo Tecé lo titula mejor que nadie: "Mucho gurú y poco lerele"(1)Puede que incluso lo hayan visto alguna vez de refilón, ese programa que recrea mil y una formas de diñarla a lo tonto, 1.000 maneras de morir. Pues eso, que vamos por el capítulo 348 de cómo cargarnos toda la convivencia del modo más torpe.

El ensayista francés Christian Salmon lo avisaba hace diez años en Storytelling, un libro que definía los ciscos de una época en que los métodos narrativos habían conquistado el discurso político. Para enfrentarse a la pérdida de credibilidad, "los políticos inventaron ficciones". El problema, tal y como desgrana en El País, es que, de repente, los votantes se vieron asaltados por tantos relatos que "sufrieron una especie de sobredosis". Ahora regresa con La era del enfrentamiento, otro estadio más en el que "el debate bronco y los fenómenos virales" han dado matarile a la saturación de cuentos. "Lo importante ya no es resultar creíble, sino ser el centro de atención", sentencia (2).

En El Pueblo soy yo, el historiador y editor de Letras Libres, Enrique Krauze, ahonda en la herida: "Las dictaduras son escuelas de democracia, pero su lección se olvida pronto". Como humanos "hemos evolucionado para preferir una idea mesiánica y un salvador que la encarne frente a un enemigo al que culpar de todo". Tal y como le cuenta a Lluís Amiguet en La Contra de La Vanguardia, "el populismo empieza cuando los más lúcidos renuncian a decir la verdad frente a las fantasías ideológicas que halagan a la mayoría por miedo a ser impopulares" y avanza con "una movilización permanente de sus bases hasta ocupar todos los espacios". Millones de europeos "han interiorizado que la democracia es indestructible y se permiten votar contra ella, pero la historia demuestra que, en realidad, es frágil y enfermiza"(3)

Y no hay vuelta atrás porque, parafraseando a José Agustín Goytisolo, "la democracia ya te empuja como un aullido interminable".


(1) https://ctxt.es/es/20191106/Firmas/29423/psoe-sanchez-ivan-redondo-10N-coalicion-PP-casado-Up.htm
(2) https://elpais.com/cultura/2019/11/10/actualidad/1573391471_239332.html
(3) https://www.lavanguardia.com/lacontra/20191112/471540404553/hemos-olvidado-que-la-democracia-es-mortal.html





sábado, 9 de noviembre de 2019

De orgías y muros

A 30 años justos de la caída del muro de Berlín, el supuesto fin de la Guerra Fría nos ha dejado un calentamiento global que deshiela populismos. Cualquier fantasma, incluido el de James Dean, es revisitable con tal de protagonizar un drama bélico



Cerramos esta semana con dos "expulsiones en caliente". La primera en Francia: "La policía desaloja a 1.600 inmigrantes de dos campamentos en París"(1). La segunda, más al este: "Desalojadas 300 personas en una orgía en Alemania tras varios desmayos por inhalar monóxido de carbono"(2). A su manera, los dos titulares comparten el coitus interruptus de una fantasía sexual a medio cumplir en mitad de una Europa que se descose entre bacanales y chabolas. 

A 30 años justos de la caída del muro de Berlín, el supuesto fin de la Guerra Fría nos ha dejado un calentamiento global que deshiela populismos. Cualquier fantasma, incluido el de James Dean, es revisitable con tal de protagonizar un drama bélico (3). En apenas tres décadas, las diversas gamas de tabiques fronterizos se han multiplicado por siete en todo el planeta (4). De repente, todo es bandera, tarjeta roja y control de aduanas. "Con la identidad en la boca nos están robando la paz y la prosperidad, el respeto y la admiración entre nosotros, los sueños compartidos...", reflexiona Emma Riverola desde El Periódico. "Borren Catalunya o España del discurso de tantos políticos y ¿qué queda (5)

Lo mismo ocurre en las redes. Lo explica Edu Galán en Yo soy yo y mis multinacionales norteamericanas, donde reseña la última obra de Eli Pariser, El filtro burbuja, un ensayo que aborda el universo paralelo y virtual en el que habita cualquier ciudadano de Occidente: "Leerá los periódicos que le confirmen en su ideología, seguirá a los tuitstars que le digan lo que quiere oír o pondrá muchos Me gusta en unas publicaciones ayudando a que todas las demás desaparezcan, porque el sistema de Facebook funciona así. Y todo aquello que le moleste o le contradiga será refutado con un maravilloso y desproporcionado insulto, boicot o post indignado" (...); y al Tercer Mundo "que le den por el culo, nunca le veremos dentro de nuestra burbuja"(5). O de nuestro local de intercambio.

Viendo los derroteros, el humorista Guy Browning, tal y como recuerda Quim Monzó en La Vanguardia, publicó hace unos años una columna en The Guardian donde para salvaguardar la democracia animaba al personal a votar pensando en negativo, es decir, por descarte, hasta caer en la papeleta del candidato menos nocivo. Tal y como están las cosas, en esta jornada de reflexión no parece un mal consejo para encarar el domingo. A eso hemos llegado, de aquí a Namibia, a tomarnos las urnas como un antigripal, con la única esperanza de que amanezca el lunes y, con un poco de suerte, remitan las décimas y nos gobierne el menos suicida.


(1) https://www.elmundo.es/internacional/2019/11/07/5dc41acffc6c8356028b45eb.html
(2) https://elpais.com/internacional/2019/11/06/mundo_global/1573044782_302076.html
(3) https://elpais.com/cultura/2019/11/06/actualidad/1573067262_896224.html
(4) https://www.elperiodico.com/es/internacional/20191108/planeta-atrincherado-7714215
(5) https://www.elperiodico.com/es/opinion/20191108/articulo-emma-riverola-identidades-insaciables-7719613
(6) https://www.zendalibros.com/mis-multinacionales-norteamericanas/
(7) https://www.lavanguardia.com/opinion/20191109/471460053739/hoy-9-de-noviembre.html

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Mamadas, adoquines y Cataluña para todos (Resacón en la Casa de Campo)

A ciertas horas de la madrugada uno no sabe bien qué es lo que tiene sintonizado, si GH VIP, MasterChef Celebrity, La Voz Kids, un debate electoral a cinco o los dieciseisavos de final de la Champions asiática. Todo es talent show en sesión golfa



La política deja resaca. A ciertas horas de la madrugada uno no sabe bien qué es lo que tiene sintonizado, si GH VIP, MasterChef Celebrity, La Voz Kids, un debate electoral a cinco o los dieciseisavos de final de la Champions asiática. Todo es talent show en sesión golfa. El pasado lunes, durante el recital de candidatos en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo, solo faltó la luz ultravioleta, un cubata en cada atril y codificar la pantalla, al viejo estilo de Canal +para comprobar que todo vale por el voto, incluido el porno democrático. Con La Liga arrasando en China, es cuestión de minutos que la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión venda los derechos del cara a cara a un mercado emergente y nos lo programe a horario de after como si fuera el estreno de la última temporada de Juego de Tronos

De hecho, la campaña electoral más corta de la historia, esta especie de aquí te pillo aquí te mato de propuestas esporádicas, bien podría ser el último experimento de Netflix, ahora que la plataforma anuncia una función que permite acelerar el visionado de los contenidos (1), muy acorde con estos días de succionador de clítoris y plusmarca

La cita electoral coincide, además, con dos películas en cartelera, Parásitos y Joker, la Palma de Oro en Cannes y el León de Venecia, que son un reflejo esperpéntico de las diferencias cada vez más abismales entre ricos y pobres, mucho más atinado que el que hacen los aspirantes a la Moncloa. "Sus protagonistas, primordialmente desde su individualidad maltratada, proceden a explotar, a dar suelta, con violenta emoción, al dolor y rencor acumulados. Atención a esas campanas. O campanadas. Arthur (Joaquin Phoenix) busca la fama que envidia de Franklin, el cómico de éxito en la televisión. La familia Ki desea lujo y dinero", todo eso que a la postre resulta tan fácil de manipular, según analiza en El Mundo Manuel Hidalgo (2)

En Capital e ideología, el economista francés Thomas Piketty recuerda que toda élite, en cualquier época y lugar, tiende a "naturalizar" la desigualdad, perpetuándola de por vida (3), a lo que Xavier Vidal-Folch replica que "los enemigos ideológicos de los impuestos deberían explicar a qué tipo de estado del malestar y subdesarrollo corresponde la baja presión fiscal"(4)

Con sus evidentes singularidades, las protestas de Hong Kong, Chile, Cataluña, Ecuador, Líbano, Colombia, Haití, Irak... tienen un detonante común: el descontento social (5). Ya en 1951, tal y como recoge en El País Manuel Rodríguez Rivero, Eric Hoffer, en El verdadero creyente, escribía que "la fase más activa de un movimiento de masas está protagonizada por los verdaderos creyentes, individuos cuyo fanatismo, odio e intolerancia se nutren de una profunda frustración interna que los impulsa a volcarse en un porvenir soñado sobre el que proyectan su autosacrificio ante quienes consideran sus enemigos"(6).

Por lo pronto, sabemos que el domingo siempre fue un día de devotos. Que la democracia nos pille confesados. O como dijo Estanislao Figueras, primer presidente de la primera República española antes de dar el portazo al consejo de ministros en 1873 y pirarse camino de Francia: "Señores, voy a serles muy franco: estoy hasta los cojones de todos nosotros".




(1) https://www.elperiodico.com/es/tele/20191030/netflix-acelera-peliculas-hasta-15-veces-7706879
(2) https://www.elmundo.es/cultura/2019/11/04/5dbf1536fdddff89248b45d2.html
(3) https://elpais.com/elpais/2019/11/01/ideas/1572631371_923835.html
(4) https://elpais.com/elpais/2019/11/03/opinion/1572805271_772889.html
(5) https://www.lavanguardia.com/internacional/20191021/471106691048/la-protesta-social-enciende-el-mundo.html
(6) https://elpais.com/cultura/2019/10/30/babelia/1572448914_123754.html



sábado, 2 de noviembre de 2019

No sin mi móvil

La revolución contemporánea se acaba donde no llega el wifi



Nos rastrean a mano armada sin que a ningún tsunami tecnológico le dé tan siquiera por cortar una carretera comarcal o un camino de cabras. Eso de que el Instituto Nacional de Estadística intervenga el móvil de todos los españoles durante ocho días a pensión completa es peccata minuta, casi un juego de niños en comparación con el trapicheo de datos sucios que ocurre cada minuto en este locutorio global. 

Desgraciadamente, la rutina se parece cada vez más a una película de Will Smith o Sandra Bullock, noventa minutos de suspensión mental con cookiesAntes, para dedicarse al espionaje había que tener cierta planta, tipo Roger Moore o Sean Connery, agentes con licencia para matar. Ahora, basta con un póster de La casa de papel en el dormitorio para interpretar un papelucho en Piratas del Caribe. Le hemos vendido nuestra alma a Zuckerberg a cambio de potabilidad social, lo que nos ha vuelto rematadamente manipulables. Puede que todo comenzara a torcerse en 2008, cuando el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades recayó en Google. Vaya tino. 

Así, a groso modo, podemos decir que el secreto ibérico, estas Navidades, sale a medio millón de euros el kilo. Esta vez al menos nos han avisado. Cortesía de estadistas. Ahora sabemos que hace un año, Fomento ya pagó a Orange por las intimidades, supuestamente anónimas, de 16 millones de teléfonos. "Sobre el éxito del rastreo, será parcial en cualquier caso. Las grandes preguntas -¿de dónde venimos?, ¿adónde vamos?, ¿por qué empieza esta noche la tercera campaña electoral en un año?- seguirán sin respuesta", escribe Luz Sánchez-Mellado en Conejillos del 4G (3). Por si acaso, nos quedan dos caminos: o jugar al despiste, en plan Jim Carrey en El show de Truman, para desquiciar las conclusiones; o, directamente, apagar una semana el móvil, aunque eso sería pedir demasiado, la revolución contemporánea se acaba donde no llega el wifi.


(1) https://elpais.com/economia/2019/10/28/actualidad/1572295148_688318.html
(2) https://elpais.com/economia/2019/10/30/actualidad/1572467240_977794.html
(3) https://elpais.com/elpais/2019/10/30/opinion/1572459643_339140.html