sábado, 31 de agosto de 2019

El último que apague Twitter

Si 1.500 años de historia caben en 70 minutos, un verano, aunque sea azul, no da ni para cien gramos de Twitter



La Biblia para los antiguos, El Quijote para los modernos y el catálogo de Ikea para los iSapiens. Un mesías, un loco y un mueble. Ese es el tipo de impresionismo histórico que se lleva, un timelapse universal y listos para caer en los cuartos de final de un concurso en la tele. Según avanza El Mundo, desde el jueves se distribuye el nuevo catálogo de la compañía sueca, la publicación que bate todos los récords de imprenta, "124 millones de ejemplares", 60 millones de copias más, por ejemplo, que El señor de los anillos (1)

Para su buzoneo, la multinacional utiliza "criterios sociodemográficos", a saber: hogares a punto de prejubilarse o dueños asomándose a una crisis existencial. O sea, que si al volver de sus vacaciones en Kuala Lumpur, usted se encuentra junto al recibo de la luz con el dichoso catálogo, póngase en decúbito supino, o un familiar se ha chivado de que su choza necesita un lifting o su vida está a punto de dar un vuelco porque en algún robo masivo de datos se ha filtrado que su pareja tontea con alguien por Ashley Madison. La presente edición, además, es un homenaje a Visconti, con decorados que imitan microcorralas de 56 metros cuadrados, donde cabe la típica familia estándar, una versión remasterizada de los Alcántara, con tres adultos (pareja más abuelo o abuela con arroba sin género) y dos neonatos.

La publicación coincide con la apertura de El sueño de Toledo, una especie de Westworld ibérico, algo así como un parque temático donde se comprimen 1.500 años de historia peninsular en apenas 70 minutos de espectáculo (2), de visita obligada para todo aquel que busque reconciliarse con la obra de Woody Allen, y en especial con su legado para impacientes: "Hice un curso de lectura rápida y leí Guerra y Paz en veinte minutos. Creo que decía algo sobre Rusia". 

En el futuro, sin duda, los estudiantes de Historia convalidarán prácticas vendiendo whoppers en este tipo de ferias. Por una sencilla regla de tres, si 1.500 años caben en una hora y diez minutos, un verano, aunque sea azul, no da ni para cien gramos de Twitter. Bukowski, que ya hacía sus pinitos en el arte del atajo poético, lo escribía como otra de esas citas falseadas que corren como la Fanta de muro en muro de Facebook. Si aun así les parece largo, corten por lo insano: "Vamos a morir, todos nosotros, ¡qué circo! Debería bastar con eso para hacer que nos amáramos unos a otros, pero no es así. Estamos aterrorizados y arrasados por las trivialidades, devorados por la nada". 


(1) https://www.elmundo.es/economia/ahorro-y-consumo/2019/08/28/5d63900221efa086438b4679.html
(2) https://elpais.com/publi-especial/puy-du-fou-espana/

miércoles, 28 de agosto de 2019

Los llaneros solitarios juegan al mindfulness

Ya no hay estado del bienestar que valga, solo una especie de confort introspectivo, una bicoca capitalista, porque la fuente de todos los males está en el coco de cada uno y no en un sistema viciado. Para qué sindicarse, si meditando en la postura del loto uno puede mejorar el Estatuto de los Trabajadores



Ser moderno consiste, sobre todo, en tener un móvil que no cabe en ningún bolsillo, decir en inglés una de cada tres palabras, llevar un tatuaje como código de barras y ser positivo como una pila de supermercado. Precisamente, entre el anglicismo y el protón orbita el mindfulness, la penúltima tisana con sabor tibetano para occidentales con prisas. 

En su libro Mcmindfulness, el profesor de la Universidad Estatal de San Francisco Rolnald Purser critica "la meditación narcótica impuesta desde arriba"(1). Colegios, empresas y hasta el ejército de Estados Unidos se han subido al carro de este negocio boyante que, en palabras del propio Purser, responsabiliza al individuo de la mayoría de sus calamidades. Ya no hay estado del bienestar que valga, solo una especie de confort introspectivo, una bicoca capitalista, porque, según se desprende, la fuente de todos los males está en el coco de cada uno y no en un sistema viciado. Para qué sindicarse, si meditando en la postura del loto uno puede mejorar el Estatuto de los Trabajadores. "El fetiche del presente auspiciado por el mindfulness es una práctica que cultiva la amnesia social, fomentando el olvido colectivo de la memoria histórica y, al mismo tiempo, excluyendo eficazmente la imaginación utópica", concluye Purser (2)

En lo que nos vamos de mochileros a Birmania, como en un anuncio de Nestea, para liberarnos del estrés que supone colgar una foto y perder seguidores o no dar con la contraseña de turno para acceder a la bandeja de entrada, Sabina Urraca, en El País, con unas décimas de fiebre tras un resfriado, recapacita: "Así las cosas, esta es mi situación: he llegado al límite de amigos en Facebook, tengo 275 peticiones en Instagram, pero nadie que me traiga un paracetamol"(3)

Nada que no tenga arreglo con una tarifa plana de un año de permanencia: "Se compran amigos y abrazos: la epidemia de soledad en Estados Unidos ya es un negocio"(4). Oferta válida hasta fin de arrumacos.


(1) https://elpais.com/internacional/2019/08/23/actualidad/1566572618_984811.html
(2) https://nuso.org/articulo/espiritualidad-capitalismo-neoliberalismo/
(3) https://elpais.com/elpais/2019/08/16/ideas/1565954046_138076.html
(4) https://elpais.com/sociedad/2019/07/29/actualidad/1564417043_013460.html

sábado, 24 de agosto de 2019

El turismo os hará esclavos

A la vuelta de agosto cada vez es más común toparse con un sabiondo que, porque se ha hecho un selfi, se cree capaz de dar una lección magistral sobre los pescadores zancudos del golfo de Bengala como si fuera el protagonista de un capítulo de 'Españoles en el mundo'



Algunas preguntas parecen salidas del mismísimo Club de la Comedia. Mientras un ojo las lee, el otro busca la cámara indiscreta. ¿En qué invierten sus ahorros los millennials?", se pregunta La Vanguardia (1). Federico García Lorca solía decir que "la poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse", como millennials y ahorro, supongo. He aquí, por lo tanto, un titular poético. Para amantes de la hucha en verso, El País aconseja: "Las acciones de Peppa Pig se disparan un 31% ante una opa del dueño del Monopoly"(2)

Durante décadas, varias generaciones creyeron que la burbuja inmobiliaria era tan solo eso, un juego de mesa. Un poco de Fairy Ultra, milagro antigrasa, y un fajo de billetes falsos. Ser el señor de los ladrillos era una cuestión de grúas y buen tiento para fintar la casilla de la cárcel. Ahora, con el ladrillazo en barbecho, se ensayan nuevas fórmulas de recreo: "Los grandes destinos intentan poner puertas al turismo", según informa El Periódico (3). "Los países fijan cada vez más límites para proteger sus joyas y a sus habitantes. Las medidas incluyen reducción de visitas, prohibición de algunas prácticas y hasta el cierre de calles", continúa. Ya sabemos cómo acaba esto. Lo hemos visto antes. En Sexo en Nueva York o en La dolce vita. Con un segurata en el torno, dejando entrar al garito de moda sólo a quien lleva un Luois Vuitton o unos Jimmy Choo de recambio.

Pío Baroja, que siempre defendió el Interrail, vaticinó sin éxito que el nacionalismo "se cura viajando", aunque en la quiniela del vasco difícilmente habría cabido esta road movie de balconing y avión de mercancías, de acupuntura de mapas o de vudú geográfico (ver fotografía). "Dharavi, el gueto que inspiró Slumdog Millonaire, ya es, según Tripadvisor, el destino indio favorito"(4). Lo mismo que Chernóbil o su hermana gemela, Ignalina, la central nuclear lituana donde se rodó la serie que ha disparado el turismo atómico. 

A la vuelta de agosto, cada vez es más común toparse con un sabiondo que, porque se ha hecho un selfi, se cree capaz de dar una lección magistral sobre los pescadores zancudos del golfo de Bengala como si fuera el protagonista de un capítulo de Españoles en el mundo. Para cuando queramos darnos cuenta y recuperar el descanso sostenible, hartos ya del vacile y la cancelación de vuelos, en algún pueblo semivacío de la península profunda, como en una película de Tarantino con guiño a Sergio Leone, se está fraguando la venganza. Los biznietos de la abuela de la fabada ya están listos para darnos el palo.


(1) https://www.lavanguardia.com/economia/20190731/463753585748/inversion-ahorro-millennials-fintech-brl.html
(2) https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/08/23/companias/1566545982_925125.html
(3) https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20190821/restricciones-grandes-destinos-turisticos-7601376
(4) https://elpais.com/cultura/2019/08/20/actualidad/1566308413_748005.html

miércoles, 21 de agosto de 2019

Antes que anochezca

En este agosto de timba y pulso, los clubes farolean con Neymar, los políticos con el desgobierno y Europa entera con el rateo de náufragos



Tener o no tener, así de chusco se nos ha puesto el soliloquio. Es el Shakespeare de siempre, pasado por la Thermomix del materialismo histórico. Un Hamlet que ha soltado la calavera para coger el iPhone, en lo que cada uno echa su canícula al aire. En este agosto de timba y pulso, los clubes farolean con Neymar, los políticos con el desgobierno y Europa entera con el rateo de náufragos. "Los superhéroes ya no quieren salvar vidas", titula El País (1). Según desgrana Eneko Ruiz Jiménez, las nuevas series sobre vengadores son una "crítica a la mercantilización y la justicia descontrolada". Los superhombres de antaño, son ahora "personajes desquiciados, falsas deidades controladas por un capitalismo que los vende como salvadores". 

Y nadie se escapa del videoarbitraje: "El español que creó una bombilla que dura toda la vida no tiene quien comercialice su invento"(2). Quien dice una bombilla, dice un fármaco poco rentable, un dispositivo sin caducidad o unos pantalones bombachos. Con la obsolescencia hemos topado. Todo lo que no sea calcio para el PIB hay que decomisarlo antes de que llegue al zoco. Lo que no pueda producirse por decenas de millar, en algún taller de Bangladesh saturado de menores en cuclillas, resulta corrosivo para las arcas, que siempre guardan, entre lingotes, una amenaza de recesión para el tercer trimestre.

En su columna sobre esa Sin City en la que parece haberse convertido Barcelona de la noche a la mañana, coreada por unos y otros como Cruz de navajas de Mecano, Miqui Otero apunta: "Los únicos ladrones verdaderamente vocacionales son los ricos"(3)David Trueba, con bagaje de culebrón, añade que "los ricos también lloran", aunque su tristeza es más "fotogénica", y su dolor, una composición armónica de "luto de Chanel y gafas de sol de marca"(4). Tal vez, el poeta cubano Reinaldo Arenas lo describió mejor que nadie: "Sé que más allá de la muerte está la muerte, sé que más acá de la vida está la estafa"(5).


(1) https://elpais.com/cultura/2019/08/13/television/1565685817_608060.html
(2) https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/08/15/companias/1565892441_632107.html
(3) https://www.elperiodico.com/es/opinion/20190818/la-lectura-peligrosa-de-barcelona-articulo-miqui-otero-7597067
(4) https://www.xlsemanal.com/firmas/20190820/los-pobres-tambien-lloran-david-trueba.html
(5) https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-reinaldo-arenas/

sábado, 17 de agosto de 2019

Hoy puede ser un mal día

En cuestión de supervivencia no es lo mismo estornudar en martes que en sábado, como no es lo mismo nacer en Sos del Rey Católico que en Burundi. Se empieza por cerrar unas cuantas camas y unos pocos quirófanos. Se llama recorte. Plegatín y listos. Y se acaba, negando el auxilio en los puertos



Parece que ponerse enfermo sin cita previa es un barbarismo. A eso hemos llegado. O vamos de camino. Dentro de nada habrá que pedir hora para morirse. Por cuadrar agendas, digo. Aunque el colmo de la vulgaridad, por lo visto, es ponerse malo en festivo. "Distintos estudios, datos de mortalidad y testimonios de profesionales advierten del riesgo para la salud de ingresar en un hospital" durante ciertos días señalados en rojo, según informa El Mundo (1). El fin de semana es especialmente siniestro. Se reducen las guardias en un panorama, ya de por sí, al borde de un ataque de nervios, con una ratio de enfermeros por población muy por debajo de la media europea. Eso sí, nos da para exportar talento a otras ligas. Nada nuevo. Si a eso le añadimos el tradicional cierre de camas que se lleva a cabo por estas fechas en los hospitales públicos, 12.700, según calcula, este verano, el Sindicato de Enfermería, ya tenemos la cuadratura del círculo. 

Están avisados, si notan hoy un ligero malestar, mejor será que finjan salud de hierro, por lo menos, hasta el próximo lunes. Para aligerar el trago, ya tienen disponible el primer vodka radioativo, Atomik, creado, supuestamente, con centeno y agua de la zona de exclusión de Chernóbil (2). Aunque si son abstemios o ejercitan el milagro, las velas y el paracetamol son mano de santo. La catedral de Norwich, además, propone un tobogán de 15 metros entre réquiem y réquiem. La de Rochester, un minigolf (3). Y para budistas, el templo Kodaiji, en Kioto, es el no va más con un sacerdote robótico que predica el nirvana entre fusibles (4)"Abierta la tramoya de par en par, contemplamos las bielas y los pistones que accionan el decorado, y en ese momento el misterio se desvanece", escribía hace unos días sobre ciencia y tecnología, Jorge Freire (5)

Si creen que es un chiste, relean la última ocurrencia de Donald Trump en materia migratoria: "Los inmigrantes legales que requieran de asistencia pública en Estados Unidos tendrán mayores dificultades para acceder a la residencia permanente", informa The New York Times (6). Existe mucha bibliografía sobre cómo sobrevivir cinco minutos sin móvil y muy poca acerca de cuándo resulta más aconsejable constiparse. Ya ven que en cuestión de supervivencia no es lo mismo estornudar en martes que en sábado, como no es lo mismo nacer en Sos del Rey Católico que en Burundi. Se empieza por cerrar unas cuantas camas y unos pocos quirófanos. Se llama recorte. Plegatín y listos. Y se acaba, negando el auxilio en los puertos. 



(1) https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/08/15/5d544c87fdddff86948b460e.html
(2) https://www.lavanguardia.com/vida/20190809/463948030015/chernobil-atomik-primer-vodka-hecho-zona-exclusion.html
(3) https://elpais.com/cultura/2019/08/12/actualidad/1565601237_147133.html
(4) https://www.lavanguardia.com/vida/20190815/464087311448/robot-sacerdote-budista-kioto-templo.html
(5) https://elpais.com/elpais/2019/08/01/opinion/1564675071_918853.html
(6) https://www.nytimes.com/es/2019/08/12/espanol/mundo/green-card-estados-unidos.html?module=inline

miércoles, 14 de agosto de 2019

La siesta del hombre araña

Parece que entre unos y otros nos hayamos conjurado para trolear al tío de Spiderman y tragar con la última norma de la casa: un gran poder conlleva una gran irresponsabilidad




Las puertas giratorias tienen algo de comedia de Jerry Lewis. De lío en los grandes almacenes. De ciclo corto de lavado donde uno nunca sabe si es un hombre que ha soñado ser un hámster o un hámster que soñaba ser un hombre. Frente a una puerta giratoria siempre hay un niño perplejo y un expolítico echando currículums. Como resulta que ya no hay paro ni profesionales en la cuneta pasándolas canutas, "un tercio del segundo Ejecutivo de Rajoy trabaja en diferentes sectores pese a seguir en periodo de incompatibilidad", informa El País (1). El último en cantar bingo ha sido Rafael Catalá, exministro de Justicia, que ha fichado de nuevo por Codere, la casa de apuestas de la que ya había sido directivo, compaginándolo ahora, además, con su actual cargo en el PP, la presidencia en el consejo de administración de Belagua (empresa mayorista de AC Hoteles), la asesoría del bufete Herbert Smith Freehills y un trabajillo para el Atlético (2)

Antes que Catalá, también optaron por la vía privada: Román Escolano (ministro de Economía), Íñigo de la Serna (Fomento), Soraya Saenz de Santamaría (vicepresidenta) o Fátima Báñez (Empleo). No son los únicos. Más allá de las siglas, otros ilustres como Felipe González (Gas Natural), José María Aznar (Endesa), Pedro Solbes (Barclays), Ángel Acebes (Ibredrola), Isabel Tocino (Enagás)... allanaron el camino, solo que en sus casos, guardando la prescriptiva cuarentena de dos años que establece la ley como señal de decoro. Para los impacientes, existe la Oficina de Conflictos de Intereses que, durante más de una década, ha aceptado el 98% de las solicitudes recibidas, una laxitud que ya reflejó en 2016 un informe del Tribunal de Cuentas. Por no entrar en otros berenjenales que merecen artículo aparte, como el regreso de Màxim Huerta a la parrilla pública. 

Para evitar suspicacias, bastaría con que cada mochuelo volviera a su olivo. Ni más ni menos. Pero hacer las américas sin un virreinato en juego, con la pillería que se gasta el lince ibérico desde los tiempos del Lazarillo, rebajaría vocaciones. Cada parlamento representa lo mejor de su folclore y aquí el enchufismo no es solo cosa de políticos y eléctricas, tiene algo de bricomanía de domingo, de chapuza sin IVA, de reparto de palcos en la boda de la hija de Don Vito Corleone, un guateque familiar, ya me entienden, Coca-Cola para todos y algo de comer... Parece que entre unos y otros nos hayamos conjurado para trolear al tío de Spiderman y tragar con la última norma de la casa: un gran poder conlleva una gran irresponsabilidad.


(1) https://elpais.com/politica/2019/08/11/actualidad/1565549544_808471.html
(2) https://elpais.com/politica/2019/07/30/actualidad/1564484893_443806.html

sábado, 10 de agosto de 2019

De Fuenteovejuna a Mauthausen

Resulta paradójico que en una época con 'revivals' de todo tipo, que denotan el colapso ideológico en que vivimos, la memoria histórica esté relegada solo por su potente fórmula con oxígeno activo 'quitanostalgias'



Llama la atención que durante 68 años la despensa del Registro Civil Central, en la madrileña calle de la Montera, haya acogido a 4.427 muertos sin que nadie haya notado ni una pizca de mal olor (1). Desde luego, dice muy poco de nuestro olfato democrático. Y es que hay quien ve a un historiador y desenfunda un crucifijo. No hace falta ser Sherlock Holmes para saber que quien no quiere que le toquen los archivos es porque tiene cuentas pendientes con el Ministerio del Tiempo. Resulta paradójico que en una época con revivals de todo tipo, que denotan el colapso ideológico en que vivimos, la memoria histórica esté relegada solo por su potente fórmula con oxígeno activo quitanostalgias. Es de una justicia terrible y poética que la lista con los nombres de los españoles que murieron en los campos de concentración nazis, publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (a partir de ahora deberá corregirse y ampliarse), comience por Olegario Aba García, nacido, como el grito contra el abuso de poder de Lope, en Fuente Obejuna.

(1) https://www.eldiario.es/sociedad/BOE-publica-espanoles-fallecidos-concentracion_0_929507112.html#documento

jueves, 8 de agosto de 2019

Kioto ya no nos quiere

Que tire la primera piedra el que esté libre de CO2, incluidas todas las cadenas de supermercados que le cobran al cliente por una bolsa supuestamente biodegradable mientras mantienen los pasillos repletos de plásticos



No volarás en vano (1). El último mandamiento del ecologismo ortodoxo amenaza el hábitat natural del duty free. En Suecia, país de la joven activista Greta Thunberg, se habla de flygskam, algo así como "vergüenza de volar", por lo que ella misma, predicando con el ejemplo, ha decidido viajar a la cumbre climática que Naciones Unidas celebra en Nueva York, a bordo del Malizia II, un velero monocasco diseñado para las regatas de la familia Real de Mónaco (2)

En la otra esquina del cuadrilátero, la joven estadounidense, Lexie Alford, acaba de lograr, a sus 21 años, el récord Guinness a la persona más joven en visitar todos los países del mundo (3). Ahora que las vacaciones son pretemporadas comerciales, donde lo que importa es sumar audiencia en busca de patrocinador, Thunberg y Alford representan dos modelos antagónicos de liderazgo con un aspecto en común: ambas faltan mucho a clase, requisito indispensable para ser el más influyente de un rebaño acrítico.

Como la conciencia no es viscoelástica, para dormir tranquilos con estos calores hace falta un buen aire acondicionado, pero encenderlo supone contribuir al calentamiento global. Así que pasamos la noche en vela, contando los ronquidos de nuestro vecino negacionista que hiberna en su dormitorio climatizado. Que tire la primera piedra el que esté libre de CO2, incluidas todas las cadenas de supermercados que le cobran al cliente por una bolsa supuestamente biodegradable mientras mantienen los pasillos repletos de plásticos. Hay quien habla incluso de capitalismo verde, ese chiste liberal subido de tono que son las ecotasas, que lo mismo sirven para un roto en la capa de ozono que para un descosido en el Ártico, no muy distintas de las bulas de antes, las que permitían al vizconde de turno comer carne a cascoporro hasta sufrir un ataque de gota. Por si falla el negocio, ya hay un escape room en la récamara que tiene como salida de emergencia mudarse a un nuevo planeta con extraterrestres en taparrabos a los que poder evangelizar.

(1) https://elpais.com/elpais/2019/08/02/ideas/1564741752_427630.html
(2) https://www.bbc.com/mundo/noticias-49164776
(3) https://www.lavanguardia.com/ocio/viajes/20190801/463511921672/lexie-alford-record-guinness-persona-mas-joven-viajar-todos-paises-mundo.html

martes, 6 de agosto de 2019

La pobreza de las naciones

Nos parece hasta sensato que Bélgica se cargue un puente del siglo XIII para que los cruceros dispongan de más espacio y, sin embargo, no haya un simple dique en todo el Mediterráneo donde amarrar un barco de Open Arms



Ser pobre se está convirtiendo en un capricho cada día más caro. Lo último en pordioseo viene de Suecia. A partir de ahora, la ciudad de Eskilstuna, al oeste de Estocolmo, exige el pago de una licencia para pedir limosna (1). 250 coronas, unos 23,3 euros al cambio, por disfrutar durante tres meses del carnet de mendigo, algo así como una especie de pulsera que da acceso a todas las zonas comunes del resort urbano, quiero decir esquinas, cajeros, plazas, bancos, fuentes públicas, bordillos y soportales, además del típico bufet libre con sobras de contenedor

Como la miseria ya forma parte de nuestra cuenta corriente, del skyline familiar de cada uno, nos parece hasta sensato que Bélgica se cargue un puente del siglo XIII para que los cruceros dispongan de más espacio (2) y, sin embargo, no haya un simple dique en todo el Mediterráneo donde amarrar un barco de Open Arms (3). La próxima etapa en esta carrera de desfachateces quizá sea un ranking de Tripadvisor con los mejores comedores sociales o la nueva colección otoño-invierno de Zarainspirada, directamente, en el outlet de Cáritas... 

Se trata siempre de hacer negocio a costa del que menos tiene: "El precio medio del alquiler sube un 50% en España en los últimos cinco años"(4). No hace falta ser Adam Smith para ver que las cuentas no riman. Si fuera una sitcom de esas con jóvenes ultramodernos que viven en apartamentos diáfanos que se pagan solos, algún personaje soltaría ahora: "Dios aprieta, pero no ahoga", y una sonora carcajada en off recorrería por entero el plató. Al fin y al cabo, la comedia, como el telediario, es la tragedia de otro vista en casa desde el sofá.


(1) https://elpais.com/internacional/2019/08/06/actualidad/1565076485_919423.html
(2) https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20190804/puente-cruceros-belgica-7582097
(3) https://elpais.com/politica/2019/08/05/actualidad/1565023282_998286.html
(4) https://www.lavanguardia.com/economia/20190801/463809410973/precio-medio-alquiler-sube-espana-video-seo-ext.html

sábado, 3 de agosto de 2019

Licencia para sestear (Volumen 2)

A eso vamos de cabeza, a la hoja de parra y al píxel, a que el destape sea de nuevo un síntoma de liberación, qué repetitivo y qué aburrido todo, qué cansancio de remakes, qué guion tan básico



Tsunamis en piscinas, jamones polacos como si fueran de La Alpujarra, sándwiches con listeria, garrapatas que transmiten la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, amebas comecerebros, bacterias carnívoras, espías de patio, investiduras soporíferas, crisis climática, ciberdelincuencia, ladrones de pelucos, narcopisos, carteristas... O Pedro Piqueras tiene un mal día o Steven Seagal es el nuevo director de informativos. 

Dan ganas de atrincherarse en una de esas tiendas que ponen el aire acondicionado en modo ártico, siempre amables ante el hipotético desembarco de un crucero de esquimales, y reivindicar, qué se yo, que vuelva, por ejemplo, el desfile de Victoria's Secret. Por transgredir un poco, digo. A eso vamos de cabeza, a la hoja de parra y al píxel, a que el destape sea de nuevo un síntoma de liberación, qué repetitivo y qué aburrido todo, qué cansancio de remakesqué guion tan básicoLa firma de lencería ha cancelado su polémico show. Entre los motivos que se desgranan, prevalece que el espectáculo, más allá de las alas, ofrece una imagen poco creíble de la mujer real, una especie de fake femenino producto del onanismo machista, como si Brad Pitt, Marlon Brando, Robert Redford o Tyrone Power representasen, cada uno por cuenta, al típico señor que tira la basura. También se ha puesto el grito en el cielo por los duros entrenamientos y las rigurosas dietas que llevan a cabo las modelos, aunque por esa misma regla, el deporte profesional ya iría camino de la fosa común. 

Hoy toca purgar a Quentin Tarantino en The Guardian (1), puede que mañana sea el turno de revisar la filmografía de Esteso y Pajares o las venus de Praxíteles. A este ritmo de ortodoxia de género Torquemada va a parecer un pobre becario. "El verano del miedo", titula El País, en referencia al alud de estrenos con décimas de terror que invaden la cartelera. "Como todo lo primario el miedo engancha", escribe Elsa Fernández-Santos, ahora que se cumplen 50 años de la matanza de la familia Manson, "aquel baño de sangre que acabó con el idílico letargo del verano del amor y brindó nuevas coartadas para un retroceso en la libertad de las costumbres"(2)

Fue Juan Manuel de Prada el primero en percatarse que el actor Rutger Hauer, fallecido hace unos días, había muerto, curiosamente, el mismo año que Roy Batty, el replicante al que había dado vida en Blade Runner. "La naturaleza imita al arte", señala (3). Si es así, habrá que tomar buena nota de lo que advierte Paul Auster: "El que confía en imbéciles, termina comportándose como un imbécil".


(1) https://www.theguardian.com/film/2019/jul/23/cancel-quentin-tarantino-once-upon-a-time-in-hollywood
(2) https://elpais.com/cultura/2019/08/02/television/1564736780_803307.html
(3) https://www.abc.es/play/cine/noticias/abci-rutger-hauer-como-lagrimas-lluvia-201907242218_noticia.html




jueves, 1 de agosto de 2019

Licencia para sestear (Volumen 1)

Agosto es un capítulo de Cuéntame. No hay más que encender la tele y volver a Verano azul, La casa de la pradera, Parchís, Gil y Gil o Chernóbil



Agosto es un capítulo de Cuéntame. No hay más que encender la tele y volver a Verano azul, La casa de la praderaParchís, Gil y Gil o Chernóbil. La prensa tampoco se salva y tira de efeméride para meter en el chiquipark a Herman Melville y Primo Levi. Del primero nos queda una novela que no cabe en un tuit, una película de John Huston con Gregory Peck y guion de Ray Bradbury, un escribiente precursor de la inacción civil y una cadena de cafés, la más grande del mundo, que toma su nombre, según la leyenda, del primer oficial del Pequod (el ballenero de Moby Dick), Starbuck. Del segundo, Primo Levi, el disco duro del horror y la barbarie del siglo XX. El autor de Si esto es un hombre nació hace cien años, el mismo día en que se aprobó la República de Weimar.

Como los pasatiempos son un lugar común, ya habrán comprobado ustedes que últimamente se llevan los comparadores de hotel y de gangas históricas que establecen graves paralelismos entre aquella época y la nuestra, a saber: democracia inestable, anemia económica, nacional populismo y hombre del saco, similitudes que no aguantan la prueba del algodón, si lo que comparamos son parentescos culturales, pasen y vean: Ikea versus Bauhaus o Maluma frente a Marlene Dietrich.

En lo que repensamos el futuro, quiero decir en lo que teorizamos sobre el vestido que lucirá La Pedroche en las próximas campanadas, quizá El Aleph de Borges, se celebran 70 años de su publicación, aporte algo de luz a este popurrí de fiestas de la virgen de agosto. Si no, siempre nos quedará París o el aniversario de los Simpson, tres décadas en antena, los treinta años que mejor definen el accidente nuclear de la clase media (continuará...)