martes, 31 de julio de 2018

Mil cretinos




Se coge a un muerto de hambre, el primero que se ponga a tiro, y se le rejonea por fiesta nacional, a ver qué pasa, para eso están los miserables, para entretener y tragar. Lo mismo da que sean unos ingleses en Benidorm, celebrando una despedida de soltero a costa de un indigente polaco al que han pagado cien euros por tatuarse el nombre del novio en la frente (1); que unos hinchas sin escrúpulos del PSV, mofándose de unos mendigos rumanos en plena Plaza Mayor de Madrid; o un youtuber imberbe humillando a un sintecho mientras le da de comer galletas Oreo rellenas de pasta de dientes. 

Son los mismos estragos con distintos collares. Llámenle esclavitud, vasallaje o capitalismo. Por participar en la performance, Trump aplaude el cerrojazo de Italia (2). Política de capirote, en manos de cuatro sátrapas con micro y rebuzno, aupados por una legión de intolerantes a la pobreza. Y el resto, atónitos con el circo, ordenadamente consternados, más de pose que de facto, como maniquís de escaparate, aceptamos que el concepto, con apellido arácnido, arraigue en el diccionario, APOROFOBIA, y despliegue su protocolo de diván civilizado.


sábado, 28 de julio de 2018

Viaje a ninguna parte


Nietzsche lo advertía desde Más allá del bien y del mal: "Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti"




La joven de la imagen podría ser cualquiera de nosotros. También usted. O quizá yo. En tiempos de almohadilla se monta un cristo de "todos somos..." en menos que canta una tecla. Por eso nos da la espalda, que es un lugar común, no por descortesía, sino para vendernos unas participaciones en esta escena. El recurso lo puso en circulación Caspar David Friedrich en 1818, cuando pintó El caminante sobre el mar de nubes (por las mismas fechas aparecía el Frankenstein de Mary Shelley). El óleo de Friedrich, con un viajero, también de espaldas, asomado a un peñasco, envuelto de horizonte y precipicio, es uno de los símbolos del romanticismo. Dos siglos después de todo aquel sturm und drang que los románticos sintieron a la intemperie, apenas hoy nos llega un eco de tempestad o ímpetu de terminal, de vuelo cancelado o de taxi en huelga.

El contrapicado de la fotografía no es casual. Dirige la mirada en sentido único a una pantalla triple, leitmotiv de la secuencia, repleta de garabatos cálidos con aires de pictograma tradicional chino. Los espectadores secundarios la contemplan con desorientación de nouvelle vagueLa chica, nuestra protagonista, nosotros mismos, está, quiero decir estamos, en una encrucijada. Desconocemos su destino, como ocurre con el nuestro. Tal vez fuera esa fiesta rave que ha congregado por sorpresa a cuatro mil jóvenes europeos en un pueblo de tan solo catorce vecinos en las entrañas de Cuenca (1); o camino de Iga, en Japón, donde por error un programa de radio estadounidense comunicó que se necesitaban ninjas, desatando una fiebre de candidatos que aspiraban a guerreros (2). Lo que sí podemos constatar es que ha decidido encarar la duda existencial con un café entre las manos. Por la luz, todavía cristalina, como de manantial, diríamos que son las primeras horas de una semana nueva.

En algún momento, tarde o temprano, con esa intención se crearon las salas de espera, echará mano de la prensa o de Netflix, el teleshakespeare contemporáneo, según acuñó Jorge Carrión, gracias a Nuestra Señora de Apple, recién consagrada por Ricardo F. Colmenero. Si escoge la ruta de la actualidad (descartamos el universo serial por insondable), encontrará: "Nueve libros para leer este verano en menos de tres horas"(3), un listado que bebe del mismísmo Woody Allen cuando refiriéndose al tema sentenció: "Hice un curso de lectura rápida y leí Guerra y Paz en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia". Curiosamente, otro artículo, vecino de cabecera, se pregunta: "¿Por qué olvidamos los libros que leemos?"(4)

Con el dilema literario resuelto, es hora de darse un garbeo por las secciones de titular solemne. Primero política: "La Liga (refiriéndose al gobierno italiano con nombre de competición futbolera) propone imponer por ley el crucifijo en los edificios públicos"(5). La medida coincide con el anuncio de un remake de la icónica Buffy, cazavampiros (6). El eslogan que alzó a Matteo Salvini lo aclara todo: "Se acabaron los buenos tiempos". Después economía: un parásito, el toxoplasma gondii, que anida en las heces de los gatos, podría ser el responsable de la ambición que mueve a algunas personas a convertirse en emprendedoras, tal y como revela un estudio publicado en la revista británica Royal Society (7); lo que explicaría, a su vez, el comportamiento fecal de algunos empresarios.

Nietzsche lo advertía desde Más allá del bien y del mal: "Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti".





jueves, 26 de julio de 2018

Aquellos maravillosos años

Si cualquier tiempo pasado fue mejor es porque parte de nuestros recuerdos son inventados



No, no es que hayan enloquecido, al menos por ahora, lo que se escucha entre las líneas de este artículo es With a little help for my friends, en versión de Joe Cocker, un Woodstock cosecha del 69. Kevin suspira por Winnie, son Aquellos maravillosos años, el Cuéntame a la americana que triunfó en los ochenta. Decía Rilke, con antelación a Karina y su baúl de los recuerdos, que "la verdadera patria del hombre es la infancia", pero todo patriotismo se guarda una baza embustera y ahora un estudio confirma que casi la mitad de las personas, el 40% para ser exactos, tienen recuerdos falsos de su niñez (1). El patio de Sevilla que mencionaba Machado, y "el huerto claro donde madura el limonero", puede que no fueran otra cosa que "la construcción de un relato" reescrito mil veces en nuestra memoria con el paso de los años.

Un estercolero en San Fernando de Henares emerge como fosa común de aquella edad lejana, de canicas y cuentos, de lombrices y combas. Allí fueron a parar miles de residuos peligrosos de un catálogo televisivo infinito, procedente de los Estudios de Color de Prado del Rey, contaminados de amianto. Entre el atrezo desahuciado (un vestuario que acumulaba prendas desde 1956) debería destacar, por simbólico, el traje de Espinete, el mítico protagonista de Barrio Sésamo. Pero no hay ni rastro del erizo. Todo es confuso en torno a su muerte. Del disfraz se sabe, así consta en el inventario de RTVE, que costó la friolera de 3.150 pesetas de la época. El resto es susto o niebla. En Historias de la Tele, la periodista y presentadora María Casado remarca que algunos objetos se salvaron, "por azar o por interés". De La bola de cristal sobreviven dos electroduendes y del mismísimo Barrio Sésamo, Don Pimpón, el compañero inseparable del puerco espín, "que está ya muy viejito y con un brazo inservible". Al respecto, Pablo Herraiz escribe en El Mundo"El viaje a su tumba tiene algo de homicidio no resuelto, pero también de peregrinaje. Posee el encanto de las causas perdidas. No se trata solo de un trayecto al vertedero, sino de una regresión a la infancia"(2)

Y de una crítica a la tele, por qué no decirlo, a las cadenas públicas con sus vasallajes, en busca periódica de capataz, según sopla el viento, aunque tal y como señala Ferran Monegal en El Periódico: "La historia nos enseña que detrás de todo consejero hay un ventrílocuo"(3).

Contra el trapicheo de nostalgias, pasatiempo predilecto del turismo de masas y amenaza constante de la rutina diaria del vecindario, Barcelona tira de normativa y corta por lo sano, prohibiendo que se abran, a partir de ahora, más tiendas de recuerdos (4)


miércoles, 25 de julio de 2018

Guía de lugares imaginarios


Las sociedades inteligentes del futuro, las nuevas arcadias, son híbridos a caballo entre la Utopía de Tomás Moro y El show de Truman de Jim Carrey, tan asépticas como una base de datos, tan peligrosas como un pirateo de contraseñas






Algún fusible se nos ha fundido cuando Iker Casillas cuelga una encuesta en Twitter poniendo en duda que el hombre haya pisado la luna y Pedro Duque, el Ministro de Ciencia, entra al trapo (1). La discusión compite con el debate chabacano que se ha marcado Sálvame a costa de la exhumación de Franco (2); o con el viaje a Castellón en vuelo oficial del presidente del gobierno, justo ahora que las vacaciones de miles de españoles están a punto de irse al garete por culpa de las huelgas aéreas.

Europa se suma al desmadre y Bruselas, ensayando fórmula de profesor Bacterio, pone precio a los inmigrantes, a seis mil euros el ejemplar, como quien habla de ganado, que es el cheque que recibirá, de prosperar la propuesta, cualquier estado miembro dispuesto a acoger a personas desembarcadas en el continente, en un intento desesperado y repetitivo (en 2015 ya se puso en marcha con escaso éxito) de apaciguar los ánimos de los países más afectados (3).

Y entre tanto, el faranduleo se despelota en cadena, como en señal de gremio acalorado, terso y sin pezones, eso sería poco menos que pornografía, con tal de acaparar fans en Instagram (4). La moda contrasta con el puritanismo de las redes y su censura indiscriminada, la última por parte de Facebook, que se ha escandalizado por unos desnudos de Rubens que promocionaban el turismo cultural en Flandes (5). Sin salir de Bélgica todavía, la que hubiera sido la segunda playa nudista del país se ha visto paralizada por "temor a que la actividad sexual asuste a las aves", en concreto a la alondra crestada, según denuncian los ecologistas, abriendo una guerra sin cuartel que enfrenta a naturistas y animalistas (6).

En cueros o en traje de baño, las secciones tecnológicas de la prensa se abarrotan estos días de consejos para evitar el sobrecalentamiento del móvil, fácilmente reconocible por una desgana de batería, como hipotensa de termómetro y verano, que hay que combatir, en palabras de los expertos, con descanso, es decir, apagando el dispositivo, y refrescándolo en la medida de lo posible, quitándole la funda (de momento nadie se ha pronunciado en contra del nudismo tecnológico) para que se airee y pueda, así, seguir atiborrándose de datos (7)


De China llega Douyin, la app más descargada del mundo, una aplicación de vídeos cortos con una apabullante galería de efectos y bases musicales, tan adictiva que ha sido considerada "el opio del siglo XXI". "Si quieres destruir el futuro de un chaval, deja que se descargue Douyin. Es un algoritmo que devora tu tiempo con contenido vacuo. Ofrece orgasmos breves y repetitivos que insensibilizan. Y reducen al mínimo la capacidad de atención", denuncia la joven escritora Zhang Qifang en Retina. "Douyin viene a decir que, si eres guapa y tienes labia, lo mejor no es que estudies y que te esfuerces para ganarte la vida, sino que hagas vídeos chorras. Es una fórmula más rápida para alcanzar la fama y el dinero fácil", sentencia (8). 


Contra tanto ruido, Google proyecta en Quayside, junto al muelle de Toronto, un barrio inteligente, al cobijo de los avances tecnológicos, que estará listo en 2022. La futura arcadia es un híbrido a caballo entre la Utopía de Tomás Moro y El show de Truman de Jim Carrey, 
tan aséptica como una base de datos; tan peligrosa como un pirateo de contraseñas. A propósito, Jathan Sadowski, investigador en ética de las tecnologías, opinó en The Guardian: "Google quiere dirigir ciudades sin pasar por las urnas"(9)


Desde su columna en el XLSemanal, Isabel Coixet se hace una pregunta que tarde temprano ronda por la cabeza de todo el mundo: "¿Pero qué clase de mierda es esta?"(10).


(1) https://www.mundodeportivo.com/vaya-mundo/20180725/451094312258/el-ministro-pedro-duque-contesta-a-iker-casillas.html
(2) https://www.lavanguardia.com/television/20180725/451094088259/salvame-polemica-franco-debate-dictador-valle-de-los-caidos.html
(3) https://elpais.com/internacional/2018/07/24/actualidad/1532446599_238034.html
(4) https://www.lavanguardia.com/edicion-impresa/20180724/451070869521/desnudos-para-sumar-fans-en-las-redes.html
(5) https://www.laopinioncoruna.es/vida-y-estilo/gente/2018/07/23/facebook-censura-desnudos-rubens/1312582.html
(6) https://www.elperiodico.com/es/extra/20180724/playa-nudista-belgica-actividad-sexual-moleste-aves-6958706
(7) https://www.invertia.com/es/-/evita-el-sobrecalentamiento-de-tu-movil-este-verano?inheritRedirect=true
(8) https://retina.elpais.com/retina/2018/07/20/tendencias/1532081029_505255.html
(9) https://elpais.com/tecnologia/2018/07/23/actualidad/1532333647_806472.html
(10) https://www.xlsemanal.com/firmas/20180724/isabel-coixet-cosas-la-edad.html

martes, 24 de julio de 2018

Mil maneras de morir (y una de regalo)

Todas las modas nacen, crecen, se reproducen, desaparecen y, con el tiempo suficiente, vuelven



Con la Universidad Rey Juan Carlos removiendo Roma con Santiago para dar con los dichosos trabajos del máster de Pablo Casado, en una panera, durante una mudanza, han encontrado la primera maqueta que grabó David Bowie con tan solo 16 años, Never dreamed (1). No es el único hallazgo de la jornada, en un almacén de Nueva Jersey, comprado el año pasado en una subasta por quince mil euros, han descubierto, entre trastos, seis pinturas de Willem de Kooning (2).

Son los caprichos lúdicos de los objetos, su particular recreo, entregados al escondite, divirtiéndose con una dosis nociva de malicia cosificada mientras nosotros rebuscamos sin suerte, en una laboriosa entrega de arqueología doméstica que, tarde o temprano, acaba de forma abrupta, con la aparición mariana o la filtración de turno que pone fin a un tiempo infinito de búsquedas. 

Es el caso del abuelo del escritor belga Jeroen Olyslaegers, autor de Voluntad, novela elogiada que ahonda en los entresijos del colaboracionismo flamenco durante la Segunda Guerra Mundial. El autor cuenta que fue un día, con más de noventa años, cuando su abuelo, un antiguo combatiente del bando nazi, se dio de bruces con su pasado mientras veía la miniserie de Steven Spielberg Hermanos de Sangre. En Voluntad no hay maniqueísmos que valgan, solo "ambigüedad moral. Todo el mundo sabe lo que está bien y mal, pero es complicado llevar la teoría a la práctica cuando tienes algo que perder", explica Jeroen en una charla en El País con Laura Fernández (3).

Las series, como los invasores de ultracuerpos, están aquí para quedarse. En ICON titulan: "Siento que me ha sido infiel: diez personas cuentan cómo Netflix ha arruinado su vida en pareja". "Los expertos confirman que las plataformas digitales han llegado para dominar y, en algunos casos, dinamitar las relaciones del siglo XXI", prosigue. "Ser fiel en 2018 consiste en no ponerte el capítulo que estás deseando ver porque has prometido a tu pareja que lo veréis juntos", sentencia (4).

Antes de la moda seriéfila, fue el turno de los taquillazos. En la ciudad de Bend, en Oregon, resiste en pie el último videoclub Blockbuster del planeta. En pocos años, la cadena ha pasado de nueve mil locales en Estados Unidos, abriendo una nueva franquicia cada 17 horas, a solo uno, el último "bastión del cine analógico", que pervive gracias a sus vecinos, jubilados nostálgicos que todavía no han sentido la llamada del streaming (5).

En buena parte, aquellos años de cintas y alquileres fueron los encargados de dar la puntilla definitiva a la época dorada del celuloide, la de las grandes superproducciones y los megaestudios, la que coloreó de cabo a rabo Macario Gómez, el mítico cartelista reusense que fotografiaba a pinceladas, fallecido este fin de semana a los 92 años. Mac, tal y como firmaba sus obras, trazó como nadie los pósters de las mejores películas de la historia, sin excepción, con un sello tan personal que encadiló a Hollywood y a estrellas de la talla de Charlton Heston, Kirk Douglas o Marlon Brando (6). Su muerte coincide con la de María Dolores Gispert, la dobladora barcelonesa que puso voz, entre otras, a Whoppi Golberg y Pippi Calzaslargas (7)

Son los nombres menos rimbombantes de un universo que reluce a base de machacas secundarios, como Paula Maxa, la actriz francesa del cine mudo especialista en morirse, con tanta veracidad se tomó el desmayo que llegó a encasillarse, convirtiéndose en la víctima perfecta en 358 películas, lo que le valió para ser la mujer que más veces ha fenecido en el séptimo arte (8)

Aunque si de récords se trata, Ashrita Furman tiene la última palabra. El neoyorkino de 63 años es el hombre con más plusmarcas según el Libro Guinness. Entre sus incontables hazañas está, por ejemplo, pasar 50 horas aplaudiendo sin descanso (9). En un fin de semana marcado por los congresos, por azar y necesidad PP y PDeCAT cuadraron sus agendas, a más de uno le hubiera gustado contar con Ashrita como referente entre sus palmeros.


(2) https://www.abc.es/cultura/arte/abci-descubren-almacen-seis-cuadros-kooning-podrian-valer-decenas-millones-dolares-201807231346_noticia.html
(3) https://elpais.com/cultura/2018/07/19/actualidad/1531994344_022470.html
(4) https://elpais.com/elpais/2018/07/17/icon/1531818377_341933.html
(5) https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/ultimo-videoclub-blockbuster/
(6) https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20180721/muere-mac-macario-gomez-cartelista-doctor-zhivago-quo-vadis-6955323
(7) https://www.lavanguardia.com/cultura/20180722/451023348585/maria-dolores-gispert-dobladora-whoppi-goldberg-pippi-calzaslargas.html
(8) http://hoycinema.abc.es/noticias/20151029/abci-maxa-actriz-asesinada-201510281933.html
(9) https://www.elperiodico.com/es/extra/20180723/ashrita-furman-hombre-mas-records-guinnes-mundo-6949089

lunes, 23 de julio de 2018

Danzad, danzad, malditos

La última fiebre del sábado noche en Estados Unidos son las discotecas silenciosas, donde cada cliente baila al ritmo que ha elegido en sus auriculares, en una exhibición de folclore de última hora, descoordinado y arrítmico, como la sociedad misma, en mitad de una pista con pinta de broma coreográfica





La última fiebre del sábado noche en Estados Unidos son las discotecas silenciosas, con aires de cartuja o tanatorio, locales de baile donde no se oye ni una sola mosca. El truco, unos sencillos auriculares inalámbricos que sintonizan distintas frecuencias, según los gustos del cliente, para que los Tony Manero y compañía bailen sin ruido, en una exhibición de folclore de última hora, descoordinado y arrítmicio, como la sociedad misma, en mitad de una pista con pinta de broma coreográfica (1).

En 1924, un domenico, Ferdinand-Antonin Vuillermet, publicó, según recoge Quim Monzó en La VanguardiaLes catholiques et les danses nouvelles, un repaso por los bailes de moda de los felices veinte: "El tango, inmundo; el foxtrot, cínico; la java, soez; el chotis, provocador; el shimmy y el blue, chochez y baile de san Vito. Todos ellos hacen pensar en los vividores, los nuevos ricos ignorantes, los salvajes..." (2).

Sin cavilar demasiado en el sambenito que le hubiera caído en gracia al twerking, entramos en territorio Youtuber, donde el músico holandés Paul Davids ha sido acusado de plagiar su propio tema, un percance que le ha valido, a pesar de todo, para que el clip en cuestión supere ya las 200.000 visualizaciones (3).

También esto pasará, tituló Milena Busquets valiéndose de un cuento chino."Ya somos el olvido que seremos", versó Borges. Ahora, una biografía recupera la memoria de los García, "la saga andaluza que revolucionó la ópera" en pleno siglo XIX (4). Manuel García, hijo de un zapatero sevillano, llegó a convertirse en el tenor predilecto de Rossini, interpretando a Almaviva en El barbero de Sevilla, justo antes de ser el pionero en exportar la ópera a Estados Unidos. Su hijo, Manuel Patricio, continuó su legado, creando uno de los mejores tratados de didáctica del canto de la época, inventando el laringoscopio y erigiéndose como uno de los fundadores de la otorrinolaringología moderna. Finalmente la nieta, Pauline Viardot, fue musa de Chopin e inspiración de su amante, la escritora George Sand, en la novela Consuelo, además de enamorar locamente al escritor ruso Iván Turguéniev.

Por la misma época, otro virtuoso del piano, también amigo de Chopin, el compositor húngaro Franz List, romántico hasta la médula, vivió un auténtico tormento por culpa de un amor prohibido con Carolyne Sayn-Wittgenstein, casada con el príncipe Nikolaus zy Sayn-Wittgenstein-Ludwigsburg. Hay algo de familiar entre tanto apellido longevo y es que Carolyne, tal y como rescata Rubén Amón en El País (5), fue ni más ni menos que una antepasada de Corinna, la amiga del rey emérito, la protagonista de las filtraciones que tienen en jaque a la corona, víctima de su infrarrealismo de Casa Real.

El culebrón, digno de un Deluxe con polígrafo, coincide con una efémeride, los cincuenta años del triunfo de Julio Iglesias en Benidorm (la Uno de Televisión Española lo conmemora con un Lazos de Sangre, ese programa que hay que ver con muñeca flamenca y relicario, y que se ha convertido en lo más visto de la noche de los jueves). 

"Fue en un pueblo con mar, una noche después de un concierto", introduciría Joaquín Sabina al compás de su himno bifurcado a pachas con Enrique Urquijo. Inauguraba la décima edición del festival un por entonces novato Julio Iglesias, de punta en blanco y sin bolsillos, para impedir que cayera en la tentación de esconder sus manos sobre el escenario de una plaza de toros repleta hasta los bordes, "tipismo y cosmopolitismo" a partes iguales. Entre galán y pasmarote, el cantante era un niño bien, hijo de un ginecólogo, exguardameta prometedor de la cantera merengue que había visto truncada su carrera de abogado por un accidente de tráfico que le dejó temporalmente semiparalítico. El drama funcionó como la mejor de las propagandas. La canción, con letra de escuela estoica, decía: La vida sigue igual (6).



sábado, 21 de julio de 2018

El viejo y el mar

En pocas líneas, en su Historia de dos ciudades, Dickens introdujo con maravillosa lucidez la desazón perpetua de todas las generaciones: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación".




Toda una vida al grito hinchado de grada: "Los neardentals son los otros", y ahora resulta que el supuesto paleto de la prehistoria, el Homo sin móvil, "también sabía hacer fuego", así como lo oyen, a golpe de pirita y pedernal (1). Lo dice un estudio, cogido con pinzas, recién publicado por uno de esos grupos de investigadores que se tiran de cabeza a la piscina, y que ha generado un debate de aúpa entre los expertos, que concluyen de manera salomónica: "Las pruebas no son convincentes". 

Dos forenses italianos, con metodología de CSI, también han copado titulares y polémica esta semana con otra investigación de perogrullo sobre la Sábana Santa, la que tiene sede en Turín, como Cristiano, desvelando que "al menos la mitad de las manchas fueron pintadas a dedo o pincel"(2). Sostienen, y tampoco en eso innovan, que el sudario sería una representación "artística o didáctica de la pasión", fabricado en plena Edad Media.

Es la parafernalia de una actualidad que viene con cebo de ciencia divulgativa, y que en su lado más serio y acuático, santo y seña de las sociedades líquidas bautizadas por Zygmunt Bauman, viste galas de buzo: "Los peces más sociables son más propensos a morder el anzuelo", titula La Vanguardia (3). Y no es metáfora. O sí. La revelación coincide con una fuga masiva de salmones "dopados" en Chile, 700.000; eso sí, nada de amoníaco, al parecer, según denuncia Greenpeace, van hasta las branquias de antibióticos (4). Otros peces, los guppys, en su género macho (las hembras ya lo traen de serie) son capaces de aumentar el tamaño de su cerebro hasta un veinte por ciento ante la presencia de depredadores (5)

Si de tamaño se trata, Guppys, precisamente, era el nombre de los submarinos norteamericanos que llegaron a España y atracaron en Cartagena en los setenta, con noventa metros de eslora, trece más que los S-80 que, supuestamente, no caben ahora en el muelle murciano, esos sumergibles de la Armada que son el hazmerreír mediático de medio mundo, primero fue por su peso, tan elevado que corrían el riesgo de hundirse para siempre, y ahora por su longitud de cine para adultos (6).


Es la parafernalia de una actualidad que viene con cebo de ciencia divulgativa, y que en su lado más serio y acuático, santo y seña de las sociedades líquidas bautizadas por Zygmunt Bauman, viste galas de buzo

Será el aplatanamiento de la época, y eso que la ola de calor está de Interrail por Siberia (7). Ante la falta de termómetros rampantes, Yorokobu tira de nostalgia veraniega, de canícula de Polaroid y Nocilla, con cangrejeras y flashes derretidosBHs y petazetas (8)

Lejos de la costa, en su columna en el El Mundo, Antonio Lucas, que lleva jornadas pateando la despoblación del campo, por "lugares remotos y sin cobertura, fantasmales y hermosos, resignados", habla de un turolense que no conoce el mar a sus ochenta años. "Hombre de mano rotunda que podría ser toda la humanidad. Y ésta cabe en un golpe de azada. La que sirve igual para cavar mi tumba que para preparar la tierra a los tomates. A su manera sabe que las utopías han sido desactivadas. Que los profetas han sido burlados. Que el tiempo se mide en siglos y no en la urgencia horterísima de los minutos", reivindica (9).

Como en una reparación a todo ese universo de establo y tierra, de corral y surco, una carantoña tardía ha llevado a la Generalitat catalana, 28 años después de su prohibición, a aprobar de nuevo la venta directa de leche de vaca recién ordeñada (10). Rafael Alberti, en un poemario de juventud, entre cinéfilo y surrealista, Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontosincluía unos versos dedicados a Buster Keaton y su novia, una vaca

Hace tan solo unos meses, el periodista Ramon Besa, entre la morriña y la mala leche, que es la mala hostia de los excomulgados, sentenciaba en un artículo deslumbrante: "La vida ha ido tan deprisa que ahora ya estamos de vuelta"(11)



(2) https://www.abc.es/ciencia/abci-mitad-manchas-sabana-santa-falsas-201807181007_noticia.html
(3) https://www.lavanguardia.com/natural/20180719/45949591326/peces-mas-sociables-propensos-morder-anzuelo.html
(4) https://elpais.com/elpais/2018/07/19/mundo_animal/1531990534_255524.html
(5) https://www.lavanguardia.com/natural/20180721/444127272456/conoce-guppys-peces-crece-cerebro-presencia-depredadores.html
(6) https://www.elconfidencialdigital.com/defensa/Guppy-submarinos-metros-cabian-Cartagena_0_3187481236.html
(7) https://elpais.com/elpais/2018/07/17/ciencia/1531826911_786274.html
(8) https://www.yorokobu.es/veranos-nostlagicos/
(9) http://www.elmundo.es/opinion/2018/07/20/5b50ac5146163f60ba8b4658.html
(10) https://elpais.com/ccaa/2018/07/17/catalunya/1531843173_577299.html
(11) https://elpais.com/ccaa/2017/10/20/catalunya/1508519212_648001.html

jueves, 19 de julio de 2018

Ryanair o la antipoética



Puede que ustedes no lo vean, pero en algún lugar de esta imagen hay o hubo un avión. Si no, ya me dirán qué pinta ahí esa escalera. Los más religiosos intuirán una señal de Jacob. Los fanáticos del manga recordarán aquella torre infinita gobernada por un gato blanco, maestro de las artes marciales, que Son Goku, todavía niño, ascendía con ahínco. Los cinéfilos, por su parte, quizá perciban un homenaje a Grease, cuando Frenchy, la pagafantas de las pink ladies, intuye el paraíso a deshoras en una hamburguesería. Quizá solo se trate de un espejismo de la Escalera celeste que el artista alemán Hannsjörg Voth dejó plantada en mitad del desierto de Marruecos, o una reinterpretación posvanguardista del esqueleto de la Cartuja de Escaladei en el Priorat, Tarragona. 

A lo mejor, simplemente, hemos llegado tarde. Los hay que se pasan la vida perdiendo vuelos. A lo peor, lo más probable, nos han cancelado el viaje vía móvil que, además de servir para hacer fotos chorras y ver series con personajes reducidos a escala liliputiense, sirve también para difundir malas noticias. De ser así, la imagen en cuestión podría convertirse en el último grito en pasatiempos, una especie de ¿Dónde está Wally? pero en versión alada, diseñado para la ocasión por Ryanair con tal de entretener a los más de cincuenta mil clientes que va a dejar en tierra, envueltos, a partir de ahora, en un descanso de ventanilla, burocracia y metacrilato (1). Y lo que queda, La Vanguardia publica: "El infernal calendario de huelgas que amenaza los viajes estas vacaciones"(2). Y un desencanto, como de palo selfie sin destino, cunde por las maletas y los tobillos que llevaban once meses esperando para despendolarse.

Pero volvamos a la imagen. Si hace unas décadas, David Copperfield, un ilusionista con nombre de novela por entregas, ex novio de Claudia Schiffer, hacía desaparecer objetos más contundentes, tipo Estatua de la Libertad, por qué no iba ahora a poder el Mago Pop, su versión dos punto cero, esconder un Boeing. Con la teoría del truco abierta, solo es cuestión de maña. Y una pizca de fe. Pirandello ya estaría conversando con los pasajeros. Habría anotado, incluso, la matrícula del pájaro y nos contaría que se dirige a Bangkok, que suena muy exótico. O a Punta Cana, más casero. Por recomendación o envidia. Desde luego por rivalidad de oficina. El hombre y la mujer, la pareja vacacional, es presa fácil del chollo y de la web de viajes. Y en lo que dura el vuelo, entre pasillos low cost, puede que lean, leerán seguro, aquí narramos nosotros, a Nicanor Parra y su hombre imaginario que "todas las tardes, tardes imaginarias, sube escaleras imaginarias...". 


(1) https://elpais.com/economia/2018/07/18/actualidad/1531926733_224058.html?rel=lom
(2) https://www.lavanguardia.com/economia/20180719/45955585142/huelgas-verano-ryanair-iberia-aena-vuelos.html

miércoles, 18 de julio de 2018

Mandela, Superman y Beckett

Escritores en busca de historias entre la prensa; periodistas a la caza de noticias entre las novelas; realidad y ficción comparten el lecho de la página en blanco, de la pantalla por hacer...




Madrid tendrá por fin una cabina en homenaje al famoso telefilme de Antonio Mercero protagonizado por José Luis López Vázquez, y Superman respira tranquilo porque dispondrá de un vestidor para cambiarse (1). El traje cinematográfico del superhéroe: leotardos azules, capa roja, botas de cuero... que lucía Christopher Reeve en la gran pantalla, fue obra de la reconocida y laureada diseñadora Yvonne Blake, presidenta de Honor de la Academia del Cine Español que falleció ayer a los 78 años (2)

Aquella película, precisamente, reparó una ofensa. Unos cuantos años antes, se cumplen ochenta, el Hombre de Acero nacía en Cleveland de la mano de dos amigos de instituto, aficionados a la ciencia ficción y el pulp, Joe Shuster y Jerry Siegel, este último víctima de bullying y perdidamente enamorado de una estudiante que no le hacía ni caso y que se llamaba Lois. Ahora, un cómic con sello de Julian Voloj reivindica la historia de sus creadores, que vendieron la gallina de los huevos de oro por un cheque de 130 dólares tras cuatro años recibiendo todo tipo de rechazos editoriales. Voloj los define como "dos héroes trágicos" en un mundo "de hombres de negocios sin escrúpulos"(3). Un descenso a los infiernos que fue especialmente virulento en la madurez, cuando fueron olvidados y ultrajados hasta que el mundo del cómic y el sindicato de autores, coincidiendo con el estreno cinematográfico de Superman, a mediados de los setenta, los salvó del desahucio, consiguiéndoles, finalmente, una pensión vitalicia.

Compañero de quinta de Christopher Reeve, en la prestigiosa escuela Juillard de interpretación, fue Robin Williams, "el actor torrencial", "considerado el mayor talento de su generación", que, tal y como apunta Steve Martin (con él representó Esperando a Godot): "Estaba bastante cómodo en el escenario y bastante incómodo en la vida". Sobre las tablas lo mismo encarnaba a un Dios drogado, creador del ornitorrinco, que daba vida a la vagina parlante de Whoopi Goldberg. Williams fue un volcán de lava cómica, incansable y adicto. "La risa era su droga", refrenda su amigo, Billy Crystal, En la mente de Robin Williams, el documental que Marina Zenovich presenta cuatro años después de su suicidio, un 11 de agosto, en su casa de Tiburon, California. La autopsia reveló que padecía una demencia (4).

En una entrevista en ICON, "el irreverente y atípico" pensador y ensayista Antonio Escohotado, fundador de la mítica discoteca Amnesia, traductor de Hobbes y Newton, y autor entre rejas de la enciclopédica Historia general de las drogas, proclama a los cuatro vientos: "Lo mejor que puedes hacer para que vengan bien dadas es tener un botiquín de eutanásicos y, cuando vengan mal dadas, botiquín"(5).

En el pensamiento de enfrente, como un antídoto contra el derrotismo ilustrado, emerge Nelson Mandela, Madiba, (hoy se cumplen cien años de su nacimiento), símbolo pertinaz de la resistencia después de casi tres décadas encarcelado, que dejó para la posteridad citas que son mandamientos: "La mayor gloria no es no caer nunca, sino levantarse siempre"(6).

El escritor Lorenzo Silva, que ha impartido unas clases de escritura creativa en los Cursos de Verano de El Escorial, organizados por la Complutense, confiesa: "Yo siempre ojeo la prensa a ver si encuentro una novela"(7). En ocasiones la musa se da la vuelta, y toca entonces recorrer el camino inverso.


martes, 17 de julio de 2018

El club de la tragedia

La actualidad oscila entre el catastrofismo y el entretenimiento, según soplan las corrientes, y es en esa neurosis, mediática y extrema, donde las soflamas populistas campan a sus anchas




Se toma una señal, a poder ser en un cruce de caminos, y se desvía al personal hacia otra dirección, vía alternativa o "ruta pirata". Lleva años ocurriendo en el Camino de Santiago, a su paso por Ponferrada. Los símbolos, manipulados, confunden a los peregrinos que, sin saberlo, se van alejando poco a poco del trazado oficial para caer en la pillería de una red hostelera que busca su particular agosto (1). Picaresca costumbrista. Quizá con unas migas de pan, al más puro estilo Pulgarcito, ahora que unas investigadoras españolas han descubierto en el desierto Negro, al nordeste de Jordania, los restos de pan más viejos del mundo, 14.400 años, una fecha que pone patas arriba "el origen de un alimento tan básico y el de la propia agricultura"(2).

Todavía metidos en el trampantojo, el fotógrafo austríaco Gregor Sailer se ha dedicado a recorrer el mundo en busca de pueblos de cartón, veinticinco aldeas de mentira, construidas en distintos rincones del planeta con fines militares, como Junction City, el calco de una población afgana en mitad del desierto de Mojave, en California, levantado para que el ejército estadounidense realice sus ejercicios de combate (3). En la misma línea, a modo de Waterwold, una organización incubada en Silicon Valley tiene por objetivo crear auténticas micronaciones acuáticas, convertidas en paraísos ficales que sepan sacar buena tajada de la falta de leyes en aguas internacionales (4).

Ya sea en un pueblo fantasma o en una isla artificial, la Europol, aprovechando el tirón del Mundial, lanza un álbum de cromos, como inspirado en Panini, con los 25 fugitivos más buscados de Europa, un reclamo "para pedir la colaboración ciudadana en la búsqueda de los malhechores"(5). Precisamente, la policía europea certifica que el primer dragón de Komodo hallado en el continente ha sido el que se acaba de incautar en un local ilegal de Cornellà, Barcelona (6). Juan Tallón ironiza: "No vale de animal de compañía"(7)

Y eso que todavía no hemos llegado a la siesta, ese intervalo de modorra, entre las dos y las cuatro de la tarde, muy creativo, de acuerdo, pero en el que se multiplican las negligencias en los hospitales, los accidentes de tráfico, las mentiras, las malas decisiones y la productividad en general, según recoge Daniel H. Pink en su libro ¿Cuándo? La ciencia de encontrar el momento preciso (8)

Un ejemplo de sincronía perfecta lo tenemos en Tailandia, que ya idea un "museo viviente" en la dichosa cueva donde quedaron atrapados los doce niños y su entrenador, con tal de incentivar el turismo de la zona (9).


Manuel Rivas escribe: "La descivilización, si las conciencias están de vacaciones, es muy contagiosa"

Con la risa de la actualidad, que parece nerviosa de sí misma, la librotea de El País propone una selección de "libros para reír a carcajadas", de las Memorias de un amante sarnoso, de Groucho Marx, a Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza, pasando por los Cuentos sin plumas de Woody Allen o los Diez minutos antes de la medianoche de Jardiel Poncela (10)

El lector holgazán, sin embargo, se decantará por el asistente de voz de Google. Entre las peticiones diarias destaca una orden: "Cuéntame un chiste", y una pregunta climatológica: "¿Voy a necesitar el paraguas mañana?", preámbulos necesarios para romper el hielo de la conversación con el algoritmo, antes del inquietante y definitivo: "¿Me quieres?"(11).

La tele y sus trucos, Pura Magia es un descalabro, tampoco mejoran la apuesta. En La Vanguardia, Sergi Pàmies diagnostica: "El ataque de ansiedad define nuestro estado de ánimo como contribuyentes de un país que invierte parte de nuestros impuestos en deprimirnos. No es maldad: es tradición"(12). Y acuña el concepto de El Club de la tragedia, directamente traído de las tablas, donde el proyecto Teatro Fronterizo lleva años paseando sus Monólogos para no reír.

Unos mapaches de la tradición sobrenatural japonesa que atacan con sus genitales cuando les hinchan las pelotas son el símbolo exacto de cómo está el patio. Forman parte de una exposición sobre los yokai, criaturas delirantes que ahora invaden la madrileña Real Academia de San Fernando (13)

Manuel Rivas escribe: "La descivilización, si las conciencias están de vacaciones, es muy contagiosa" (14). El economista Oliver Natchwey lo desgranó en un ensayo certero: La sociedad del descenso. Antes, Julio Cortázar ya nos había inmunizado con sus Instrucciones para llorar.



(2) https://elpais.com/elpais/2018/07/14/ciencia/1531557609_401411.html
(3) https://www.yorokobu.es/pueblos-falsos/
(4) https://retina.elpais.com/retina/2018/07/10/innovacion/1531239811_113577.html
(5) https://elpais.com/elpais/2018/07/17/mundo_animal/1531823202_073603.html
(6) https://elpais.com/ccaa/2018/07/17/catalunya/1531828004_847828.html
(7) https://elpais.com/internacional/2018/07/13/mundo_global/1531507676_195992.html
(8) https://www.yorokobu.es/horas-productivas/
(9) https://www.20minutos.es/noticia/3393073/0/cueva-ninos-atrapados-tailandia-convertira-museo-viviente/
(10) https://librotea.elpais.com/usuarios/librotea/estanteria/libros-que-te-haran-reir-a-carcajadas
(11) https://elpais.com/elpais/2018/07/13/tentaciones/1531499903_231055.html
(12) https://www.lavanguardia.com/politica/20180717/45944158325/la-bastilla-y-la-modelo-seran-siempre-nuestras.html
(13) https://elpais.com/cultura/2018/07/16/actualidad/1531761172_837793.html
(14) https://elpais.com/elpais/2018/07/09/eps/1531133590_951059.html

lunes, 16 de julio de 2018

Desde Rusia con amor

El Mundial echa la persiana y Francia certifica el signo centelleante de los tiempos que corren. Es el triunfo del aforismo a puntapiés, del balón por correo urgente, sin intermediarios, quizá un falso nueve que aparece de vez en cuando por la mediapunta, como un falso autónomo




Cuando creíamos que el Mundial de España había sido un fiasco, va la FIFA y nos premia con carácter retroactivo: campeones del Juego Limpio (1), el homenaje de La Roja a Las Kellys, el tercero en nuestro haber, y se desata, a media tarde de domingo, una euforia de sofoco y meme, en un torneo deslucido, sin capacidad de seducción a pesar del Gran Hermano, que nos deja, a su cierre, un vacío esférico en la rutina (1)

Rusia echa la persiana y Francia certifica el signo centelleante de los tiempos que corren. El fútbol o la vida. Mejor un poco de cada, así en el fútbol como en la tierra. Es el triunfo del aforismo a puntapiés, del balón por correo urgente, sin intermediarios de por medio, quizá un falso nueve que aparece de vez en cuando por la mediapunta, como un falso autónomo. La única poética de la final la pusieron unas espontáneas de la banda punk Pussy Riot, que saltaron al campo en el minuto 53 en recuerdo del poeta clandestino Dimitri Prigov (2) (hoy, precisamente, se cumplen once años de su muerte). El resto fue prosa juvenil, directa al grano, un ejercicio explícito de juego directo, sin cortejos, representado como nadie por Kylian Mbappé, el guepardo bleu de la selección del mestizaje, "el United Colors of Benetton", según Rubén Amón (3), justo ahora que Europa se enclaustra. Su zancada, su sprint inaprensible, encarna la fugacidad de una época que trae un aviso de ocaso para los dioses, léase Messi o Cristiano. Y la deconstrucción definitiva de toda una coartada romántica, la retórica del juego posesivo, el de los orfebres, llámense Iscos, Hazards o Modrics, tan horizontal como una siesta, tan vistoso a estas alturas como una reliquia de museo.

Se acaba un Mundial que a falta de infantería y de juego raso, ha tenido, sobre todo, exhibiciones aéreas; claustrofóbico bajo palos, en palabras de Valdano; delirante en los finales como una traca de verbena; sin pichichis ni porteros legendarios, sin héroes ni nombres propios; con dos líneas argumentales asimétricas en los cruces; pura y dura estrategia a seguir a partir de ahora, como la videovigilancia del VAR, cuya patente, financiada en 1995 por Mario Conde, reclama un ingeniero español que trabajó en la NASA, Antonio Ibáñez del Alba, y que ideó el sistema indignado tras el codazo de Tassotti a Luis Enrique en Estados Unidos 94 (4).


Cuando creíamos que el papel de España había sido un fiasco, va la FIFA y nos premia con carácter retroactivo: campeones del Juego Limpio, el homenaje de la Roja a las Kellys, y se desata, a media tarde de domingo, una euforia de sofoco y meme

Para el anecdotario, el seísmo leve que se vivió en Lima cuando el árbitro pitó penalti a favor de Perú; el gol de los panameños, el primero de su historia en una cita final, tan celebrado como un título, o más, a pesar de que solo era el seis a uno frente a Inglaterra. Por un instante, Panamá, como el París de Hemingway, era una fiesta; el ejemplo de civismo de la hinchada senegalesa limpiando la grada después de cada partido; la pulcritud de los japoneses, que dejaron sus vestuarios como los chorros del oro; las saudíes acudiendo por primera vez a los estadios; Neymar siendo una caricatura de sí mismo; o el fotógrafo que no dejó de disparar ni un momento cuando fue engullido por la melé de los croatas durante la remontada en semifinales, tomando, seguramente, las imágenes más certeras del campeonato... 

En El Mundo, con precisión de notario existencial, Luis Martínez escribe: "El fútbol consiste básicamente en elaborar con todo detalle una serie infinita de expectativas para contemplar cómo todas, una a una, quedan debidamente defraudadas ante el incontrovertible triunfo del azar"(5).

En poco más de cuatro años, estamos en las mismas. La caravana del reality toma dirección Qatar. No olviden que será invierno.



(1) https://www.lavanguardia.com/deportes/mundial-2018-rusia/20180715/45924627128/mundial-2018-espana-premio-fair-play.html
(2) http://www.elmundo.es/deportes/futbol/mundial-de-futbol/2018/07/15/5b4b9facca47412b348b465c.html
(3) https://elpais.com/deportes/2018/07/15/actualidad/1531682704_344700.html
(4) http://www.elmundo.es/cronica/2018/07/15/5b49e987ca4741a9778b459c.html
(5) http://www.elmundo.es/papel/firmas/2018/07/14/5b4a2f26268e3e50088b4646.html

sábado, 14 de julio de 2018

La inmortalidad de los Playmobil

Con la lectura en franca retirada, emerge la voz rutilante de una nueva generación de poetas sin futuro, como atrapados de por vida en la terminal de un presente continuo



Sí, lo confieso, yo también tengo un diésel refugiado en el garaje. Lo compré no hace tanto, que es hace mucho en cronología de mercado, "en un tiempo donde cualquier cosa con más de diez años se considera tronada", escribe Quim Monzó. Dice la ministra para la Transición Ecológica (el nombre del ministerio merece capítulo aparte), Teresa Ribera, que "el diésel tiene los días contados"(1)y, de golpe y porrazo, a uno, que es muy cinéfago, le dan ganas de plantarse y resistir, así en plan Clint Eastwood en Gran Torino

Lo recoge la prensa, que viene con vídeo anónimo de regalo, el del PP, en contra de Soraya Sáenz de Santamaría, un troleo a la carátula de Cuéntame, la serie; con Javier Arenas, Celia Villalobos y Cristóbal Montoro de protagonistas y una pregunta inocente en la recámara: "¿Cuéntame cómo vais a renovarnos?"(2).

Con la actualidad en modo Netflix, nada mejor que una noticia con guiño literario para rebajar el anticiclón seriófilo, digna del Gabriel García Márquez inaugural, el que se estrenaba publicando cuentos como La tercera resignación en los periódicos: "Una familia pide la exhumación del cuerpo de un bebé y halla en la tumba el cadáver de un adulto momificado"(3)


Sí, lo cofieso, yo también tengo un diésel refugiado en el garaje. Lo compré no hace tanto, que es hace mucho en cronología de mercado

Por no entrar en pormenores que enturbien tanto realismo mágico, nos quedamos con la pregunta de cuánto se puede crecer después de muerto rondando por la cabeza. La información del fin de semana adjunta, además, un aperitivo con aceitunas de silicona "para cazar ladrones", un dispositivo de seguridad que pretende evitar los robos en los olivares (4); o una merienda con Asturcilla, la crema de cacao y avellanas "con conciencia", o séase, con leche ecológica, cacao de comercio justo, avellanas asturianas y la mitad de azúcar (5)

Son la introducción al ruido, su aislante acústico reglamentario. En El Periódico, Lucía Etxebarria titula: "Si no te dicen sí, es violación"(6). Al lado, Juan Carlos Ortega se pregunta: "¿Y si nos da igual?"(7). Sus columnas, por supuesto, no hablan de lo mismo, pero parecen interpelarse como una metáfora en mitad de un patio de luces o de una sala hipóstila de un templo con aluminosis. La lectura superflua, encharcada de prisas, diagonal hasta la apoteosis, produce reflexiones pirotécnicas que arrumban dramas básicos: "Los niños vendidos acaban en Gabón", informa El País (8). "Atrapados en las redes"(9), prosigue, solo que ahora hemos cambiado de tercio, ya no se trata de esclavitud infantil sino de peces moribundos que quedan enganchados en la basura a la deriva que inunda los océanos. 


La lectura superflua, encharcada de prisas, diagonal hasta la apoteosis, produce reflexiones pirotécnicas que arrumban dramas básicos

Desde un rincón en el territorio indígena de Tanaru, en lo más profundo de la Amazonia brasileña, "el hombre más solo del mundo", del que solo se tiene constancia a través de un borroso documento gráfico, se esconde entre la espesura (10), temerosa y voluntariamente ajeno, como un verso suelto en un poema que ya nadie recita: "Luego vinieron la vida, el teléfono, más tarde internet, los teléfonos inteligentes, las urgencias convocadas por la Gran Distracción, que es la nada cotidiana, y ya no se puede leer igual, ni los veranos son los mismos"(11), proclama Juan Cruz en un alegato sin tregua a la lectura, que coincide con un reportaje de BabeliaSin futuro, pero con todas las palabras (12), un tributo a una nueva generación de poetas jóvenes. Entre otros, Sergio Navarro, de la misma quinta que el Curro o el Cobi, Premio Adonáis con La Lucha por el vuelo y Premio de Poesía Joven RNE por Una imagen imposible, poemario que orbita en una constelación de mitos infantiles como La inmortalidad de los Playmobil.

En una entrevista en la Contra de La Vanguardia, el catedrático de Literatura, Jordi Llovet, responde a la pregunta de Víctor Amela de si llegaremos a prohibir Lolita: "No será necesario, el libro es un objeto ajeno a la mayor parte de la población"(13)

En lo que tarda el gobierno de sacarse de la chistera un Ministerio para la Transición Lectora, echamos mano de otro poeta con traza para rato, Antonio Lucas, que remacha: "Un día volveremos a la realidad. Verás qué risa"(14).


(1) http://www.elmundo.es/motor/2018/07/12/5b46542c46163fa9898b4573.html
(2) https://www.elperiodico.com/es/politica/20180713/video-circula-pp-casado-soraya-villalobos-arenas-montoro-6941438
(3) https://politica.elpais.com/politica/2018/07/12/diario_de_espana/1531407217_647179.html
(4) https://elpais.com/tecnologia/2018/07/12/actualidad/1531391647_180128.html
(5) https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2018/07/02/articulo/1530564738_865382.html
(6) https://www.elperiodico.com/es/opinion/20180714/si-no-te-dice-si-es-violacion-por-lucia-etxebarria-6937452
(7) https://www.elperiodico.com/es/opinion/20180714/y-si-nos-da-igual-por-juan-carlos-ortega-6939779
(8) https://elpais.com/elpais/2018/07/04/planeta_futuro/1530702582_211093.html
(9) https://elpais.com/elpais/2018/07/12/planeta_futuro/1531408122_054467.html
(10) https://elpais.com/elpais/2018/06/18/planeta_futuro/1529331737_195563.html
(11) https://elpais.com/elpais/2018/07/12/mira_que_te_lo_tengo_dicho/1531382731_132459.html
(12) https://elpais.com/cultura/2018/07/04/babelia/1530723945_419935.html
(13) https://www.lavanguardia.com/lacontra/20180713/45861925717/el-libro-es-un-objeto-ajeno-a-la-mayor-parte-de-la-gente.html
(14) http://www.elmundo.es/opinion/2018/07/13/5b477619e5fdea2f678b45f6.html